Peligran las montañas olivareras


Peligro para los agricultores. El Consejo Provincial del Aceite tiene claro que el olivar en pendiente necesita una ayuda extra para “sujetarlo” en los márgenes de la rentabilidad y evitar que se “despeñe” al abismo de la ruina. Todos los agentes reunidos en este foro aprobaron por unanimidad pedir al Gobierno de España más incentivos para las fincas menos rentables, ya que consideran que el reparto de la Política Agraria Común (PAC), que se selló en enero en Madrid en la Conferencia de Comunidades Autónomas, ha sido injusto con este cultivo y, también, para Andalucía.

23 jun 2014 / 22:00 H.


Un informe técnico afirma que existe riesgo de abandono de muchas explotaciones olivareras ubicadas en la montaña porque los costes de producción son más elevados que el resto y, luego, tienen que competir en precio con otras a las que producir el aceite de oliva les cuesta mucho menos. Por eso, el Consejo Provincial pide una ayuda asociada o acoplada —da igual como se le llame— para estas explotaciones, que rondaría los 150 euros por hectárea.
Todos los miembros del Consejo Provincial del Aceite de Oliva están conformes, aunque Asaja —que siempre ha defendido que este problema no solo se tenía que resolver con la PAC, sino con medidas de otras administraciones— ya avisa de que se encontrará una serie de “escollos” difíciles de salvar, como que el reglamento comunitario no contempla al olivar en pendiente como un cultivo que pueda recibir estas ayudas. El subdelegado del Gobierno de España, Juan Lillo —es el representante en Jaén del Ejecutivo al que se le solicitan las ayudas y se le critica por el reparto—, no asistió a la reunión del foro, que se celebró ayer en el Aula de Cultura de la Diputación.
compromiso. El informe responde a un acuerdo que adoptó el propio foro. Cuando se vieron los problemas que podía tener este olivar, se decidió que expertos vieran cómo afectaría la reforma de la PAC —aprobada en Bruselas— y su aplicación —consensuada en Madrid—. La Comisión de Política Agraria del Consejo —con el apoyo de expertos de la Universidad de Jaén y de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía— han elaborado el estudio.
Los técnicos afirman que el olivar no es homogéneo, sino que presenta una amplia variedad en la provincia. Además, recalca que el carácter permanente del cultivo condiciona su flexibilidad y capacidad para adaptarse a los mercados o, dicho de otra forma, los hombres y las mujeres que tienen olivares en las montañas poco pueden hacer para modificar su explotación con vistas a incrementar la competitividad. Asimismo, recuerda que las fincas en pendiente producen menos y cuestan más, por las evidentes limitaciones que encuentran a la mecanización. También añade que, generalmente, son pequeñas y gestionadas por una persona o familia.
El informe se detiene en el valor ambiental que tiene este cultivo, ya que su abandono conllevaría un incremento de la erosión, pérdida de suelo fértil y un atentado a la biodiversidad. Deja claro que avanzaría el matorral y el peligro de incendio. Por eso, insiste en la necesidad de dotarlos con una ayuda acoplada que, además, no supondría un desembolso demasiado alto. El secretario general de UPA en Andalucía, Agustín Rodríguez, dice que se trata de una propuesta viable porque cumple la norma. “Existe el derecho a disponer de esa ayuda acoplada y también estamos a tiempo, ya que hay plazo porque hasta agosto el Ministerio puede comunicar a Bruselas cuáles se pueden acoger a la ayuda asociada”, afirma Agustín Rodríguez. Además, insiste en que es viable desde el punto de vista económico.
Asimismo, manifiesta: “Al Ministerio no le queda más remedio que aceptar esta propuesta porque cumple al pie de la letra con lo que marca el reglamento. En la misma línea, el secretario general de COAG en Jaén, Juan Luis Ávila, afirma: “Es una propuesta consensuada, magnífica y sensata. Viene a paliar algo la situación difícil de estos olivares”. Por otro lado, Luis Carlos Valero —gerente de Asaja en Jaén— declara que es una propuesta bien elaborada. No obstante, avisa: “Nosotros la apoyamos, pero habrá que ver de dónde se puede lograr. Si no puede ser de la Unión Europea porque puede plantear inconvenientes, se tendrá que buscar de otro lado”.
El subdelegado del Gobierno, Juan Lillo —preguntado fuera del foro—, afirma: “El olivar en pendiente no ha caído en el abandono del Gobierno de España. No puede estar acoplado por no cumplir las condiciones porque tiene más producción y superficie”. Asimismo, defendió la gran negociación para evitar la tasa plana, que hubiera sido letal para el cultivo.