Patrimonio asolado por la dejadez
El Puente del Obispo, uno de los primeros del Renacimiento hispano, se cae a trozos. El monumento del siglo XVI presenta un alarmante deterioro como consecuencia del paso del tiempo, la ausencia de intervenciones y los efectos de los últimos temporales de lluvia. La denuncia parte de la Asociación Proyecto Cultura Joven de Begíjar.
La última restauración, salvo pequeñas obras, como el asfaltado de la carretera, data de 1937, en plena Guerra Civil, cuando el puente quedó tan dañado por los bombardeos que fue necesaria su rehabilitación para que siguiera siendo útil a ambos contrincantes. Setenta y siete años después, el presidente de la asociación de Begíjar, José María Ruiz, no solo exige su restauración integral, sino, además, un plan de mantenimiento con vistas al futuro.
En una nota denuncia el “lamentable” estado en el que se encuentra el Puente del Obispo y expresa su preocupación ante la falta de sensibilidad de las administraciones para su conservación. “Esta edificación es nuestra máxima prioridad, ya que el riesgo que corre es evidente. Tomaremos las medidas oportunas al respecto, si bien, por mucha voluntad que tengamos nosotros, carecemos de capacidad técnica para evaluar los daños y el alcance que estos puedan tener dentro del conjunto de la edificación”. Por ello, piden el compromiso de las administraciones competentes para su recuperación. “Le pedimos que emitan lo antes posible el informe oportuno que analice de manera integral el estado del puente, ante la importancia de los daños ocasionados en esta muestra del renacimiento andaluz. Además, se deben examinar otras patologías de las que adolece la construcción, como son la erosión de los sillares de casi todas sus arcadas”, reitera. Del mismo modo, reclama que se acometan, de manera urgente, labores de limpieza y desbroce de vegetación incontrolada en la rivera del río, sobre todo en el cauce a su paso por el puente, puesto que con las lluvias sube el nivel del agua y los pocos arcos que quedan abiertos son insuficientes para captar el cauce y desaguar todo el caudal.
El Puente del Obispo, según reza sobre una lápida, fue “ordenado” construir en el año 1500 por el prelado Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, conocido como “obispo constructor”, por su afán de edificar, o el “obispo insepulto”, cuyo cuerpo momificado se encuentra en la Catedral de Jaén.
Ruiz se lamenta, por otro lado, por el “escaso apoyo” que se da al patrimonio histórico de Begíjar, que, desde 2011, está catalogado como Bien de Interés Cultural, la máxima protección que puede recibir un bien patrimonial. En este sentido, comenta la falta de sensibilidad que se tiene al respecto. “Es un error que cada vez hace más difícil que podamos trasladar a las generaciones venideras un legado identitario, tal como ellos hicieron con nosotros, algo incompresible. Esperamos que se apueste por ello”, concluye.
Javier Esturillo /Jaén