Paso alegre para llevar a la Virgen Blanca a su ermita
SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉN
Con un ritmo alegre, los fieles partieron desde la parroquia de Santa María Madre de la Iglesia para llevar a la Virgen Blanca hasta su ermita. Música, caballos y una larga comitiva desfilaron, desde temprano, para llegar hasta el paraje de La Imora y disfrutar de la fiesta mayor de la romería. Cinco caballos abrieron una larga comitiva que tenía como meta el paraje de La Imora.
SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉNCon un ritmo alegre, los fieles partieron desde la parroquia de Santa María Madre de la Iglesia para llevar a la Virgen Blanca hasta su ermita. Música, caballos y una larga comitiva desfilaron, desde temprano, para llegar hasta el paraje de La Imora y disfrutar de la fiesta mayor de la romería. Cinco caballos abrieron una larga comitiva que tenía como meta el paraje de La Imora.
Llegó el día grande de la romería y, para celebrarlo, numerosos devotos se dieron cita, a las diez de la mañana, en la parroquia de Santa María Madre de la Iglesia para acompañar en procesión a la Virgen Blanca, que, en un humilde trono y rodeada de flores, desfiló con paso alegre. El cortejo estuvo formado, además, por representantes del Ayuntamiento, encabezados por el alcalde de la capital, José Enrique Fernández de Moya, y por dos bandas, la Municipal de Música de Jaén y la de Nuestro Padre Jesús de la Piedad. Tras recorrer varias calles de la zona salieron hasta la carretera de Córdoba. Jóvenes y mayores se adentraron, hora y media después, en el entorno de La Imora hasta que, finalmente, entre un mar de aplausos, la Virgen fue dejada en su ermita para proseguir con la eucaristía.
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