Ortega Cano deja el hospital y da el pésame a la familia de la víctima del accidente

El diestro José Ortega Cano ha sido dado de alta del Hospital  Virgen Macarena de Sevilla este lunes tras permanecer casi un mes y  medio ingresado por un accidente de tráfico que se saldó con una  víctima mortal, el sevillano Carlos Parra. A su salida del centro  hospitalario, el torero, que debe continuar con las curas y  rehabilitación, ha dado el pésame a la familia del fallecido y ha  calificado el suceso como 'el toro más difícil' de su vida.

    11 jul 2011 / 10:23 H.

     

    Unos minutos antes de las 14.30 ha aparecido Ortega Cano en silla  de ruedas por las puertas del Hospital Macarena, visiblemente  demacrado y afectado. En declaraciones a los medios de comunicación  allí presentes, el que fue marido de la cantante Rocío Jurado ha  asegurado encontrarse "muy dolorido y con pocas fuerzas", pero ha  tenido unas palabras de agradecimiento para el equipo médico, de  traumatología y de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del  Hospital, en concreto ha nombrado al doctor Rovira, la doctora del  Valle y al doctor Arenzana. De este equipo ha declarado que "nunca me  imaginaba que podía tener ese apoyo, ese ánimo y esa fuerza".

    Asimismo, el diestro ha dado las gracias a sus familiares, en  particular a su hermano y a sus hijos. Del primero ha destacado que  "me ha demostrado un cariño auténtico al estar aquí noche y día", y  de sus hijos, que "con la edad que tienen, han demostrado una madurez  que no me esperaba". Sus palabras finales han sido para la familia  del fallecido, al que le ha deseado un "que Dios lo tenga en un lugar  bueno".

    En un informe médico que se ha distribuido a los medios de  comunicación desde el Hospital Macarena, se refiere que Ortega Cano  presenta una "mejoría en su estado clínico" que ha motivado la  decisión de darle de alta, aunque el paciente precisa "seguir con las  curas, rehabilitación pasiva y activa, y revisiones periódicas a los  Servicios de Traumatología y Cirugía". Así, el informe explica que al  diestro se le ha "estabilizado quirúrgicamente dos fracturas de fémur  en la pierna izquierda, una fractura en el pilón tibial izquierdo y  una fractura en el peroné derecho".

    ANTECEDENTES

    José Ortega Cano fue ingresado en la UCI del Hospital Virgen  Macarena en la madrugada del pasado 28 de mayo tras sufrir un  accidente de tráfico en la carretera A-8002, que une la capital  hispalense con Castilblanco de los Arroyos, y colisionó con el  vehículo que conducía Carlos Parra, sevillano de 48 años que falleció  como consecuencia del impacto.

    Hay que recordar que el análisis de la muestra de sangre extraída  a José Ortega Cano ha arrojado un resultado de 1,26 gramos de alcohol  etílico por litro de sangre, cuando la tasa máxima permitida es de  0,50, con lo cual el exmatador de toros duplicaba y casi triplicaba  lo permitido en el momento del accidente. Esta infracción se  considera un delito contra la seguridad vial según estipula la  Dirección General de Tráfico.

    En este sentido, y según el resultado del análisis remitido por el  Instituto Nacional de Toxicología al Juzgado de Instrucción número 9  de Sevilla, el extorero presentaba una tasa de 1,26 de gramos de  alcohol por litro de sangre, "sin detectarse ninguna otra sustancia  tóxica o estupefaciente". 

    Además, según un informe técnico aportado por la asociación DIA de  víctimas de accidentes, el extorero y ganadero viajaba a 126  kilómetros por hora en el momento de sufrir el pasado mes de mayo el  accidente de tráfico. No obstante, será el informe técnico que emita  la Guardia Civil el que diga oficialmente la velocidad a la que  circulaba el extorero. 

    El juez cuenta en su poder con tres llamadas de denuncia que se  realizaron al 112 desde tres vehículos distintos en diferentes  lugares y minutos antes de la colisión, llamadas "que identifican el  turismo del torero al detalle sin equívoco alguno" y en las que el  denominador común es denunciar una "presunta conducción temeraria",  en las que se menciona entre otras circunstancias, "conducción  irregular, continuos zig-zag, invasión continua y reiterada del  carril contrario, así como doble adelantamiento en línea continua a  alta velocidad".

    Asimismo, y respecto al fallecido, identificado como Carlos Parra,  el análisis realizado "no ha detectado presencia alguna de alcohol  etílico ni de sustancias tóxicas o psicoactivas", tras todo lo cual  continúan dichas muestras custodiadas por el Instituto Nacional de  Toxicología.