Orden de alejamiento para un alumno de instituto

Un magistrado del Juzgado de lo Penal número 11 de Málaga ha  prohibido a un alumno acercarse a una distancia inferior a 300 metros  al instituto donde cursaba estudios y al jefe de estudios y al  director de dicho centro escolar por considerarlo responsable de un  'delito de coacciones' que se produjo cuando el menor insultó y  amenazó a ambos profesores en el transcurso de una jornada escolar.

    24 nov 2010 / 18:42 H.

    Según la sentencia del juzgado malagueño, consultada por Europa  Press, el alumno también ha sido condenado al pago de 12 meses de  multa con una cuota diaria de tres euros, lo que suma una cantidad  anual de 1.080 euros que deberá abonar antes de que finalice 2011 o,  de lo contrario, tendría que ingresar en prisión "un día por cada dos  cuotas de multa impagadas". También se le condena al pago de las  cuotas procesales.  Los hechos ocurrieron el pasado 31 de mayo de 2010 cuando este  alumno, al ser requerido por el jefe de estudios del instituto para  que abandonara el aula ante su mal comportamiento, comenzó a insultar  al docente con expresiones como "no salgo porque no me sale de los  huevos" y a amenazarle con que, en la calle, se las tendría que ver  con él. "Aquí no, pero en la calle te las verás conmigo, te vas a  enterar", le dijo al docente, según reza la sentencia.
    Tras este episodio, el director del centro se personó en el aula  con una dotación de la Policía Nacional para recriminarle dicha  actitud. Ante ello, el alumno también la tomó con este profesor y, a  los dos, les llamó "mierdas" y "perros judíos" y los desafió a verse  "fuera del instituto". En ese momento, llegó incluso a tirarle una  mochila al jefe de estudios sin que esto, no obstante, le causara  herida alguna. 
    Para el juez, la intención de este menor respecto al jefe de  estudios era la de "amedrantarle y de vulnerar el principio de  autoridad que representa" y, por lo tanto, ha considerado los hechos  constitutivos de un "delito de coacciones" del que el alumno es  "criminalmente responsable en concepto de autor".  No obstante, y pese a que para el sindicato suponen "un antes y  después en la lucha por la convivencia en las aulas y en la  dignificación de la labor docente", Blanco ha dejado claro que "queda  mucho por hacer" y exigido a la Consejería de Educación que, cuando  haya agresiones a los trabajadores de la enseñanza, se persone como  acusación.