Olivareros de Porcuna se echan a la calle y exigen cobrar su aceite
Juan Rafael Hinojosa / Jaén
La paciencia de los vecinos de Porcuna afectados por impagos de la firma Aceites Torres Sebastián empieza a agotarse. Un grupo de perjudicados protagonizó una manifestación por el casco urbano, sin que la lluvia los hiciera desistir de su reivindicación.
Juan Rafael Hinojosa / JaénLa paciencia de los vecinos de Porcuna afectados por impagos de la firma Aceites Torres Sebastián empieza a agotarse. Un grupo de perjudicados protagonizó una manifestación por el casco urbano, sin que la lluvia los hiciera desistir de su reivindicación.
Una protesta movilizó por las calles porcunenses a alrededor de ochenta personas. Los ánimos de los damnificados por el impago de la cosecha 2011-2012 están “caldeados”, ya que se trata de un dinero muy necesario para las familias, máxime en una situación de crisis como la actual.
El itinerario de la manifestación, que exhibió pancartas con mensajes explícitos contra el empresario, discurrió por determinadas calles del casco urbano de Porcuna. En este sentido, uno de los participantes en la movilización, Manuel Casado, asegura que las autoridades les impiden protestar por el centro, donde reside la madre del propietario de la fábrica, y por la zona de la capital jiennense en la que vive el mismo propietario. “Estamos indignados porque no nos dejan manifestarnos por donde queremos. De qué nos sirve ir por los lugares que nos autorizan si allí la gente ya sabe lo que pasa”, explica.
La marcha fue un tanto apresurada, ya que la lluvia hizo que se tuviera que acelerar el paso. A pesar de todo, los afectados no desfallecen y preparan una manifestación en Jaén junto con olivareros a los que se les adeuda dinero en Arquillos. Será un paso más en la estrategia puesta en marcha desde que, el pasado mes de septiembre, se supo que la empresa de Javier Torres no estaba en condiciones de asumir los pagos pendientes con los cosecheros de Porcuna.
El colectivo, además, ha llevado el asunto a los tribunales con la esperanza de que el empresario haga frente a las obligaciones contraídas. De acuerdo con los cálculos de Manuel Casado, el número de afectados ronda los ciento cuarenta y la suma conjunta puede superar el millón de euros. El porcunense dice que el dueño de la almazara les ha ofrecido las instalaciones sobre las que —según su información— pesa una hipoteca.
Quienes aguardan que, de una vez, se produzca el ingreso del dinero que les corresponde recalcan la sensación generalizada de “rabia”. Agregan que cunde el desánimo, porque el panorama actual resulta muy complicado, ante la mala cosecha registrada durante la campaña 2012-2013 y ante la falta de expectativas laborales derivada de la crisis. En los últimos meses han aflorado, por distintas comarcas de la provincia, impagos protagonizados por fábricas oleícolas.