O hacemos algo
O hacemos algo pronto, o esto se va al garete. La credibilidad del sistema cae en picado. Nadie parece querer remediarlo. ¿Cómo creer en un Sistema donde se indulta a un kamicaze que provoco una víctima mortal? ¿Cómo creer en la mayoría de la clase política cuando cada día es más habitual enterarnos de sus grandes fortunas, patrimonios, evasiones, cohechos, prevaricaciones? ¿Cómo creer en una Justicia qué, además de lenta, siempre beneficia al poderoso? ¿Cómo creer en los partidos cuando sus programas son incumplidos de forma descarada y habitual?
Están creando, los poderosos en connivencia con los políticos, un caldo de cultivo peligroso. Entre tanta podredumbre es muy fácil que surja un populismo bastante cercano a los fascismos que tanto daño hicieron en el siglo XX. Hace falta una reforma en profundidad, en lo político y en lo económico. Un nuevo orden, donde la democracia sea real y no papel mojado; donde lo político esté sobre lo económico. Donde los políticos lo sean por tiempo limitado y estén al servicio del pueblo y no para servirse de él. O profundizamos en una reforma real, o esto hará aguas y arrastrará, cual riada, todo lo que se ponga por delante. Y si los políticos no quieren poner remedio, seamos los ciudadanos, en masa, los que tomemos la iniciativa, con compromisos, movilizaciones y propuestas. Somos soberanos. No olvidemos que la política del caos solo beneficia aquellos que la provocan. Es una mera cortina de humo para distraer nuestra atención hacia otro lado.
Manuel Pérez Perálvarez