Nunca un frailero está solo
Inmaculada Castillo /Frailes
Una joven familia rumana, que estuvo afincada en Frailes, perdió a uno de sus miembros en un trágico accidente de tráfico en la vecina provincia granadina. La solidaridad de los vecinos permitió recaudar fondos para proporcionarles, al menos, ayuda económica.
Dicen que un pueblo pequeño es como una gran familia y que, por eso, sus vecinos se ayudan los unos a los otros.
Inmaculada Castillo /FrailesUna joven familia rumana, que estuvo afincada en Frailes, perdió a uno de sus miembros en un trágico accidente de tráfico en la vecina provincia granadina. La solidaridad de los vecinos permitió recaudar fondos para proporcionarles, al menos, ayuda económica.
Dicen que un pueblo pequeño es como una gran familia y que, por eso, sus vecinos se ayudan los unos a los otros.
En Frailes, uno de los pueblos más pequeños de la Sierra Sur, sus habitantes se han unido para echar una mano a una familia rumana que, recientemente, perdió a uno de sus miembros en un accidente de tráfico. Adrián, de tan solo 7 años, y sus padres eran fraileros hasta unas semanas antes del triste suceso. Al niño todos lo conocían. El joven matrimonio se mudó a una casa en el campo, cerca del municipio de Piñar, Granada, para trabajar en la recogida de la aceituna.
Un día el padre de Adrián iba con su hijo en el coche y el vehículo se estropeó. Cuando el conductor, de 31 años, se disponía a colocar los triángulos de emergencias, un camión lo atropelló. Así, comenzó el drama de esta familia, que necesitaba toda la ayuda que pudiera recibir. En Frailes, la primera respuesta fue abrir una cuenta en una sucursal para que todo el que quisiera pudiera aportar su granito de arena para entregar dinero a esta familia. El propio Ayuntamiento propuso a la asociación “Frailescultura” la organización de un partido de fútbol benéfico para recaudar fondos, que también fueron entregados a la familia rumana.
Gracias a esta idea, se disputaron dos encuentros en el pabellón municipal de Frailes. El primero de ellos, entre el equipo alevín del municipio contra un rival de Alcalá la Real, y, el segundo, entre el equipo de fútbol femenino frailero contra un combinado alcalaíno. Entre los participantes y todos los que asistieron a ver los partidos reunieron 417 euros.
A esta suma hay que añadir otras aportaciones de vecinos, de miembros de la comunidad rumana y de otras personas que han demostrado su solidaridad. Aunque la cantidad no sea tan elevada como necesita esta joven familia, que está destrozada, es una muestra del espíritu solidario de los fraileros que se han unido para colaborar con la viuda y el hijo del que fue uno de sus vecinos.