Nos toman por tontos

La cosa no se queda así, decía un viejo chiste, esto se hincha. Algo parecido sucede con la situación financiera, y por si fuera poco todo parece indicar que va a seguir aumentando este disparate que cada día rompe récords sorprendiéndonos con algún dato inesperado o desconocido. Hoy la banca está en quiebra, pero mañana será el Estado.

    20 jun 2012 / 11:20 H.

    Tranquilos, esto no ha hecho más que empezar, hasta que reviente como un ciquitraque. Los que acaban sufriendo las consecuencias y pagando el pato siempre son los mismos, trabajadores, clases medias y pymes. Y mientras llega o no el Apocalipsis, ahí está la recuperación económica del Gobierno, legitimado democráticamente hace poco en las urnas: bienestar en sanidad, educación y pensiones, y el empleo, chorros de puestos de trabajo, reparto de la riqueza, recortes en el tope de las ganancias súper-híper-mega desproporcionadas de los bancos, gente feliz, en suma y, de una vez por todas, transparencia, esa que tanto habían criticado a los socialistas: decir lo mismo que se hace, pregonar con el ejemplo, defender los intereses generales, y así un largo etcétera que podría resultar cansado enumerar. En cualquier caso hay que tener muy en cuenta que un 90% del dinero de los bancos pertenece a un 10% de la población española, los ricos. El resto ni lo olemos, y quieren que vayamos los trabajadores a rescatarles. Esas son las cuentas que interesan. ¿Nos toman por tontos? No hay duda de que sí, pero lo verdaderamente alarmante es que a lo mejor lo somos.
    Juan Carlos Abril es escritor