Negocios invisibles por las obras de la calle Álamos

Antonio Heras / Jaén
Las obras de la calle Álamos son todavía un quebradero de cabeza, no solo para los residentes en la zona o los conductores obligados a dar fastidiosos rodeos,  sino, sobre todo, para los comerciantes. Uno de ellas advierte de que las labores restan visibilidad y, por tanto, clientes a los negocios.

    17 jun 2012 / 10:00 H.

    “Me tienen hecha polvo”. Cuatro palabras resumen el estado de ánimo y, también, del negocio que regenta Mari Paz Palomares, que está al frente de la administración de lotería número ocho de la capital, situada en la esquina de las calles Álamos y La Parra, frente a la Plaza de San Francisco. El problema de Palomares, y el de gran parte de los comerciantes de la zona, según subraya ella, es el retraso de las obras de la calle Álamos. “Primero tuve que cerrar una de las puertas de acceso a mi negocio, y dije bueno, vale, pero me prometieron que los trabajos iban a durar tres meses, y esto fue en febrero”, lamenta la vendedora, que destaca que es la tercera obra que “sufre” desde 1993. “La otra puerta la tengo que tener cerrada, por el ruido y el polvo, y la gente se queja, al entrar, del calor, porque esto es pequeño y ahora con menos ventilación”, añade. Pero, tanto para ella como para muchos de los establecimientos de la zona, el mayor problema es la invisibilidad. Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN