Mures lleva más de un año sin agua
Un problema que se eterniza. Los más de 700 vecinos de la aldea de Mures llevan ya casi trece meses sin agua potable en los grifos. El líquido que corre por las tuberías no puede consumirse porque presenta unos niveles de nitratos superiores a los máximos permitidos en la legislación.
Ante este panorama, los residentes reclaman a los responsables públicos, en particular a los de la aldea, una solución. Desde hace tiempo, se reparte agua embotellada, aunque la que llega a las casas por las tuberías solo puede usarse para asearse, para lavar y para otros menesteres, pero nunca para beber o cocinar.
Desde la entidad local, su presidenta, Francisca López, “Paquitina”, es consciente del descontento que existe entre los habitantes de la aldea. La responsable explica que se hace todo lo posible, pero que, a día de hoy, no existe una solución. La dirigente está esperanzada con la reunión que mantendrá próximamente sobre el asunto con el Ayuntamiento de Alcalá y la Diputación y confía en que ambas administraciones colaboren y se impliquen.
López se queja de que la red de Mures se encuentra en pésimo estado, lo que supone múltiples averías, con las consiguientes perdidas de agua. A su juicio, las dificultades económicas de la entidad le impiden realizar las obras necesarias en este sentido.
En opinión de la presidenta, las soluciones serían “mezclar el agua de la aldea con la de Alcalá para rebajar el nivel de nitratos o hacer un nuevo pozo”. Paquitina añade que está descartada la opción de la depuradora por su elevado coste de adquisición y mantenimiento. Por otro lado, denuncia que en su día las autoridades no establecieron un perímetro de seguridad en torno al acuífero de la Fuente de Tudela, que abastece a Mures, lo que propicia la contaminación derivada del abonado de cultivos.