Multitudinaria despedida a Dolores
Dolores Extremera Ruiz, la mujer asesinada en Alcalá la Real por su pareja, Benjamín Durán García, ya descansa en paz. El funeral se celebró en la iglesia de la Encarnación de Montefrío (Granada), su municipio natal. Cientos de paisanos la acompañaron en el último adiós.
Dolores Extremera Ruiz, la mujer asesinada en Alcalá la Real por su pareja, Benjamín Durán García, ya descansa en paz. El funeral se celebró en la iglesia de la Encarnación de Montefrío (Granada), su municipio natal. Cientos de paisanos la acompañaron en el último adiós.Las exequias comenzaron a las seis de la tarde en la parroquia montefrieña de la Encarnación. El féretro con el cadáver de la última víctima de la violencia machista llegó procedente del tanatorio del municipio, hasta donde habían llegado después de que se le practicara la autopsia. Después de la ceremonia fúnebre, el entierro se produjo en el cementerio de este pueblo de Granada. El féretro fue portado por familiares y allegados de la víctima.
Los vecinos de Montefrío se volcaron en la despedida a la mujer de 54 años asesinada, el jueves de madrugada, en el número 44 de la calle Brasil de Alcalá la Real, domicilio en el que residía. En la despedida estuvieron presentes familiares, amigos y conocidos y otros habitantes del municipio que querían unirse al dolor generalizado. Tampoco faltaron las autoridades de su municipio de origen. A las honras fúnebres acudieron igualmente residentes en el barrio alcalaíno en el que ocurrió la tragedia, lugar en el que habitan varias personas oriundas de tierras granadinas, que tienen un buen recuerdo de Extremera y destacan su buen carácter y humanidad.
investigación. Las pesquisas para esclarecer las circunstancias del crimen y el posterior suicidio de Benjamín Durán continúan su curso, aunque todas las pruebas e indicios apuntan a un crimen machista. Cobra fuerza la hipótesis de que la mujer fue golpeada en la cabeza, probablemente con un objeto de cristal, y que también fue asfixiada como evidencian las marcas en el cuello. Se estudia cómo encaja la aparición de un palo con restos de sangre en el piso de la calle Guardia Ávila García en el que se ahorcó el presunto asesino, natural de Albuñuelas, un municipio del Valle de Lecrín, también en Granada. Las autopsias y el análisis de las muestras extraídas arrojarán nueva luz sobre el caso.
La sensación generalizada entre quienes conocían a Dolores Extremera es de perplejidad. Los vecinos de la calle Brasil destacan que el hombre tenía una llave de la vivienda de la víctima y que las relaciones entre ambos habían sido complicadas. De hecho, rompieron tras años de convivencia y ahora intentaban darse una oportunidad. Se destaca que el carácter de Durán, que se llevaba mal con algunos familiares de la mujer, había cambiado en los últimos tiempos y que, sobre todo, cuando bebía, era “agresivo”. Juan Rafael Hinojosa / Montefrío