Muller deja a los alemanes al frente del grupo 0-1
Un disparo desde la frontal del área de Thomas Muller fue suficiente para que Alemania venciese a Estados Unidos (0-1) en la tercera y última jornada de la fase inicial del Mundial de Brasil, y para que sentenciase el pase a los octavos de final como primera del grupo G. El encuentro comenzó con ambos equipos muy tímidos, tocando mucho en el mediocampo y tratando de armar una jugada perfecta para ingresar al ataque. Pero todo bajo un riesgo mínimo, que a ratos puso el partido muy aburrido. Pero de a poco los germanos comenzaron a atreverse más, sobre todo con buenas jugadas de Mesut Ozil y Thomas Müller, que fueron los ejes del ataque europeo. Mientras que los norteamericanos no lograron hilar buenas ofensivas en los primeros 45 minutos.
Un disparo desde la frontal del área de Thomas Muller fue suficiente para que Alemania venciese a Estados Unidos (0-1) en la tercera y última jornada de la fase inicial del Mundial de Brasil, y para que sentenciase el pase a los octavos de final como primera del grupo G. El encuentro comenzó con ambos equipos muy tímidos, tocando mucho en el mediocampo y tratando de armar una jugada perfecta para ingresar al ataque. Pero todo bajo un riesgo mínimo, que a ratos puso el partido muy aburrido. Pero de a poco los germanos comenzaron a atreverse más, sobre todo con buenas jugadas de Mesut Ozil y Thomas Müller, que fueron los ejes del ataque europeo. Mientras que los norteamericanos no lograron hilar buenas ofensivas en los primeros 45 minutos.
El denominado partido de la discordia, donde un empate clasificaba a ambas selecciones, despejó cualquier tipo de dudas con el triunfo germano. Los pupilos de Low salieron desde el comienzo a por el triunfo y acabaron confirmándolo en la segunda mitad. Muller aprovechó un rechazo al borde del área, tras un córner botado por Ozil, y pudo batir a Howard quien —minutos antes— había sacado un balón a Klose que había supuesto la oportunidad más clara para los semifinalistas en Sudáfrica. Tras el gol, los discípulos de Jurgen Klinsmann mejoraron su fútbol y apostaron por la velocidad de sus bandas para inquietar a la zaga alemana. En cualquier caso, un disparo lejano de Bradley fue lo más destacado para los yanquis, que tuvieron que mirar de reojo al Portugal-Ghana. Una abultada victoria de los lusos, que finalmente derrotaron a Ghana por la mínima (2-1), hubiera trasladado el nerviosismo de Brasilia a Recife. Sin embargo, los de Cristiano Ronaldo no lograron aumentar su renta y la derrota norteamericana no impidió la presencia del equipo de las barras y estrellas en octavos de final. Los de Klinsmann buscarán alcanzar los cuartos de final, su techo mundialista con el formato actual (2002) —aunque alcanzaron las “semis” en 1930—, mientras que Alemania tratará de continuar en su línea. Los de Low, a un muy buen nivel, son uno de los favoritos para alzarse con el título. Muller alcanzó los cuatro goles en el torneo, empatado con el argentino Lionel Messi y el brasileño Neymar en la cima de la tabla de goleadores. Tanto alemanes como estadounidenses esperan superar los octavos de final.