Ministras de la UE reivindican la rentabilidad de las políticas de igualdad

La batalla por la igualdad de género ha dado hoy un paso más durante la celebración de la II Cumbre Europea de Mujeres en el Poder, en la que se ha firmado la Declaración de Cádiz, que insta a "remover" obstáculos para conseguir la plena incorporación de la mujer en las decisiones políticas y económicas.

    03 feb 2010 / 18:27 H.

    La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha sido la anfitriona de este encuentro celebrado en el marco de la presidencia española de la UE y que coge el testigo de la Declaración de Atenas, firmada en 1992 durante primera reunión de responsables políticas europeas en el poder. Las ministras y representantes de la UE -27 entre ministras y secretarias de Estado de 17 países- han reivindicado la rentabilidad de las políticas de igualdad entre mujeres y hombres para salir de la crisis económica y se han comprometido a trabajar para que la igualdad de género sea "una prioridad en las agendas políticas de los Estados miembros". Asimismo han acordado impulsar posibles cambios normativos que incorporen la transversalidad y medidas y metas para obtener una participación más equilibrada.

    Estas han sido algunos de los acuerdos suscritos en la Declaración de Cádiz, durante la Cumbre, que ha sido inaugurada por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra para las Mujeres y presidenta de la Cámara de los Comunes británica, Harriet Harman. Durante su intervención, De la Vega ha asegurado que trabajar por la igualdad paritaria no debe ser patrimonio de ninguna ideología, "sino una exigencia de calidad democrática", y que este principio debe ser una de las bases "del nuevo modelo global". La ministra de Igualdad ha señalado que no se puede pretender que una sociedad moderna y avanzada dé la espalda al "enorme capital humano" que suponen las mujeres.

    En su opinión, si el poder político se organiza de forma paritaria va a servir "como espejo y como modelo" en el que se pueden mirar otras organizaciones de la vida económica y social. Así las cosas, ha invitado a las presentes a que la Cumbre sirva para "dar un paso más" hacia una sociedad más justa y les ha instado a trabajar por una causa "tan épica como ética". Por su parte, Harman ha subrayado que la igualdad es "fundamental" para dinamizar la economía y ha instado a las presentes en la Cumbre a trabajar para apoyar a las mujeres no sólo en Europa sino también en el resto del mundo. Posteriormente, se ha abierto un debate sobre la toma de decisiones y la igualdad en la agenda política de la UE, en el que, entre otras, la ministra sueca de Integración y de Igualdad de Género, Nyamko Sabuni, ha asegurado que en su país está calculado que a las inmigrantes les cuesta dos años más acceder a un puesto de trabajo una vez que tienen los papeles en regla que a los inmigrantes hombres.

    La viceprimera ministra y ministra de Trabajo e Igualdad de Oportunidades belga, Joelle Milquet, ha apuntado que la igualdad es un factor de crecimiento sostenible porque podría incrementar el Producto Interior Bruto (PIB) entre un 15 y un 45 por ciento, un hecho que podría repercutir en el sistema de pensiones. Asimismo, Milquet ha indicado que está demostrado que las empresas belgas lideradas por mujeres tienen un mayor rendimiento económico. La Cumbre, que se ha celebrado en la víspera del comienzo del Foro Europeo de Mujeres Beijing +15, ha concluido con la firma de la Declaración, en la que también han acordado explorar la posibilidad de celebrar periódicamente próximas cumbres de ministras y líderes políticas. En el texto, además, las firmantes han acordado promover en sus respectivos países y en a las instituciones de la UE acciones que promuevan "la corresponsabilidad de mujeres y hombres en el ámbito doméstico y de los cuidados, contribuyendo así a facilitar el acceso de ambos a puestos de responsabilidad".