Miles de jornaleros buscan patrón

Enrique Alonso / Jaén
Miles de jornaleros buscan patrón. Los pueblos están volcados en los preparativos de la campaña de la aceituna, pese a que aún quedan —como mínimo— 60 días para que se comiencen a varear los primeros olivos. Muchas familias supeditan su futuro a encontrar un tajo, y este año está muy difícil.

    14 ago 2012 / 07:58 H.

    La mayor “empresa” de Jaén comenzará a “emplear” a trabajadores en menos de tres meses, lo que abre la “veda” en la búsqueda de empleo. Los olivareros se preparan para recoger la aceituna de una campaña que las organizaciones agrarias estiman que será un 70% inferior a la del año pasado, lo que recortará considerablemente los jornales.
    La Subdelegación del Gobierno estimó, el año pasado, que haría falta contratar a alrededor de 50.000 jornaleros. En cambio, las malas previsiones de este ejercicio harán que la cifra se reduzca considerablemente, lo que genera temor y hasta desesperación en cientos de familias jiennenses. Muchas no han logrado trabajo alguno desde la anterior campaña agrícola, por lo que su futuro económico “pende” de un hilo.
    Hay olivareros que ya tienen apalabrada su cuadrilla. Confiarán en los mismos hombres y mujeres —las féminas se quieren cada vez menos en los tajos— que  en los años anteriores. Sin embargo, no resulta lo habitual. Jaén cuenta con decenas de cuadrillas de temporeros que se han quedado sin finca en la que recoger aceitunas porque el agricultor, después de repasar los olivos, tiene claro que, prácticamente, no cuenta con fruto, por lo que con sus familiares y los trabajadores fijos de la explotación tendrá más que de sobra. No obstante, también hay casos en los que ni siquiera se intentará recoger la explotación, porque no tiene aceituna debido a la vecería del cultivo y a los efectos de la sequía. A este panorama se suma que la campaña del espárrago no ha sido demasiado buena. Los jornaleros han echado menos peonadas de las que esperaban y, además, se han topado con una competencia feroz —igual que ocurre ya en la aceituna— para lograr un jornal. En unos días muchos tomarán el autobús rumbo a Francia para vendimiar las uvas y recoger manzanas y, antes de que estén en el país galo, quieren estar seguros de que tendrán tajo en el que trabajar. De ahí que agosto se ha convertido en un mes determinante para miles de jiennenses que buscan un patrón. Además, lo hacen en pueblos que “hierven” por la desesperación que generan las elevadas cifras de desempleados.
    la búsqueda del patrón. Hallar una cuadrilla resulta complicado. Buena parte de los olivareros no sabe a cuánta gente necesitará para comenzar la recogida, debido a las bajas previsiones de campaña. Antes los agricultores tenían claro el equipo de trabajadores, pero ahora viven entre incertidumbres y la horquilla de jornaleros varía hacia arriba o hacia abajo según sea la sensación de la cosecha de la finca que tengan ese día. Ángel Carrascosa cuenta con una explotación en el término municipal de Jimena: “Este año me faltan dos jornaleros. Le he dicho al manijero que no busque a nadie más. Hay zonas con muy poca aceituna y no sé si merecerá la pena meter la maquinaria y la cuadrilla. La bajada de la producción es considerable, pero le he dicho a la gente que repartiremos el pan entre todos y hasta donde llegue”, explica este agricultor en alusión a que su apuesta será por no cubrir las vacantes y repartir los jornales —muchos menos que otros años— entre los temporeros de siempre para no dejar a ninguno fuera. Asimismo, señala que hay olivareros que pasan de contar de diez a ningún jornalero, por lo que existen cuadrillas por los pueblos que se ofrecen para recoger el fruto de los olivares. “Antes solo se movían de un lado a otro para mejorar, pero ahora existen muchos aceituneros que se han quedado sin nada porque la finca no tiene y han de encontrar lo que sea”, aclara Ángel Carrascosa. Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN