Miedo en El Tomillo a un grupo de adolescentes que apedrea coches

Nuria López Priego /Jaén
Llueve en El Tomillo y no es agua precisamente. Son piedras lanzadas a los viandantes y a los vehículos que circulan por la carretera de Circunvalación cuando ha caído la tarde. Con la complicidad de la noche, los culpables de esta 'fechoría' son adolescentes, dicen los vecinos, que reclaman medidas y más vigilancia en la zona.

    19 jul 2012 / 09:22 H.

    Cruzaban las faldas del Castillo a la altura de El Tomillo, cuando, el martes, a las diez de la noche, un golpe en el coche sobresaltó a Juan José Hervás, sus dos hijas adolescentes y una amiga de estas y los sobrecogió con un “susto tremendo”. “En un primer momento, pensé que había pillado una piedra con la rueda y que esta había rebotado en los bajos del coche, porque el estruendo fue muy grande”, relata. Pero, unos metros más adelante, una muesca en la luna lo sacó de su error. Pasado el desvío que conduce al Parador de Santa Catalina, por los depósitos del agua, “estaban tirando piedras a los coches que pasaban”, apunta un hombre que trina de enojo, pero que confiesa que no ha interpuesto denuncia alguna ante la Policía Nacional, porque —dice con convencimiento—: “No me van a hacer ni caso. De hecho, cuando los llamé en el momento, me dijeron que no podían subir porque no tenían ningún coche”. Afortunadamente, el guijarro no logró romper el cristal. “Si lo hubiera hecho, podría haber desestabilizado el coche y hubiéramos tenido un accidente”, se adelanta Hervás, poniéndose en lo peor desde la tranquilidad del “todo quedó en un susto”, pero terminando la frase con un: “Demasiado poco nos ha pasado”.
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