09 jun 2014 / 22:00 H.
Reconozco que mi barrio es “la niña de mis ojos”, porque guarda bellezas arquitectónicas tales como los Baños Árabes posiblemente más grandes de Europa, por eso me llevo las manos a la cabeza cuando hay jaeneros que ni saben que existen, ni donde están, siendo visitados por más de 50.000 turistas al año. No podía perderme su reapertura ni manifestar a quienes parecen tener repelús al casco antiguo, que vale la pena venir a verlos, porque no todos los días se visita gratuitamente un lugar con más de diez siglos de antigüedad que cumple 30 años con la Medalla de Honor Europa Nostra, y ahora dotado de un ascensor panorámico, y del mejor mirador que exista en la ciudad, desde donde se pueden admirar todos los monumentos de la ciudad. Al caer la tarde se erizan los vellos ante tanta belleza junta, y también, pero al contrario, cuando ves en la conocida Pila del Pato frente al Palacio de Villadompardo a niños desnudos bañándose, pero claro, hasta para quitar el agua de la fuente en período estival y evitar esto, nuestros políticos deben estar de acuerdo, pues nada, que los guiris sigan haciéndoles fotos.