Mensajes de calma en La Loma tras la última oleada de terremotos
J. Esturillo/A. Rosillo /Jaén/Torreperogil
Las poblaciones de Torreperogil y de Sabiote viven en un continuo estado de 'shock'. Tienen el miedo metido en el cuerpo después de una nueva oleada de terremotos de baja intensidad. Los vecinos no saben qué hacer ni qué pensar. Muchos de ellos han abandonado sus casas, por temor a que se les venga encima, para refugiarse en sus vehículos.
J. Esturillo/A. Rosillo /Jaén/TorreperogilLas poblaciones de Torreperogil y de Sabiote viven en un continuo estado de 'shock'. Tienen el miedo metido en el cuerpo después de una nueva oleada de terremotos de baja intensidad. Los vecinos no saben qué hacer ni qué pensar. Muchos de ellos han abandonado sus casas, por temor a que se les venga encima, para refugiarse en sus vehículos.
Son seísmos que no causan daños personales ni materiales, pero que generan pavor entre los ciudadanos. La alcaldesa, Jose Caballero, lanza mensajes de calma a la población. “Comprendo la preocupación, pero debemos esforzarnos por mantener la calma, pues, de esta manera, podemos reaccionar mejor ante cualquier situación de gravedad, que esperemos que no se nos presente”, asegura.
Pese a ello, medio centenar de familias del municipio de Torreperogil pasó la madrugada del martes al miércoles refugiado en coches tras registrarse los primeros temblores de tierra y muchos de ellos tenían intención de repetir la pasada noche. El mayor de los seísmos tuvo una magnitud de 3,6 grados en la escala de Richter y se detectó a las nueve y media de la noche del martes. Lugares como la explanada del campo de fútbol o “las Eras” fueron las zonas elegidas para poder descansar y pasar el “mal trago”.
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