Mengíbar-. Un año de espera para volver

JESÚS VICIOSO HOYO / MENGÍBAR
José Rossell y Miguel Ángel Jordán son dos de los casi cuarenta venezolanos que, el año pasado, convivieron con familias mengibareñas en los días previos a la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. Tan especial fue la huella dejada por los vecinos que los jóvenes ahorraron todo un año para su regreso.

    17 ago 2012 / 11:09 H.

    Echaron de menos Mengíbar y a su gente nada más abandonar la ciudad, y al llegar a su Venezuela natal empezaron a ahorrar para el regreso. Y así lo hicieron, doce meses después, José Rossell —educador de veinticuatro años de Punto Fijo— y Miguel Ángel Jordán —de veintinueve, que trabaja en una petrolera—, quienes se reencontraron con sus familias de acogida, las mismas que en agosto de 2011 los recibieron con los brazos abiertos en los días previos a la JMJ de Madrid.
    “Llegar a Mengíbar, conocer este lugar y a unas personas que, desde el primer momento, nos atendieron como si fuésemos auténticos hermanos fue una experiencia única e inolvidable.

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