Mengíbar.- Sus solidarias majestades

Jesús Vicioso Hoyo/Mengíbar
La delegación juvenil de Cruz Roja y el Ayuntamiento promovieron la campaña de recogida de juguetes destinados a los niños de las familias más necesitadas, que fueron entregados ayer por los Reyes Magos. Después, Sus Majestades de Oriente recorrieron las calles del pueblo en la tradicional carroza.

    06 ene 2012 / 09:26 H.

    Si hay algo inocente en este mundo es la sonrisa de un niño, y a pesar de que la crisis agudiza las mermadas economías caseras, la solidaridad de los vecinos se impuso para que ningún pequeño se quedase sin regalo en la fiesta de los Reyes Magos. Los célebres astrónomos, antes de adorar al Niño Jesús, hicieron un alto en el camino para dar decenas de presentes recaudados durante las últimas semanas por los jóvenes de Cruz Roja y por el Ayuntamiento de Mengíbar, que impulsaron la iniciativa altruista a la que también se sumaron establecimientos  —como la Papelería Nacho, que donó el papel de regalo, o la Cafetería La Plaza, que obsequió con una consumición a los clientes que depositasen un juguete—, así como los grupos de catequesis de la parroquia de San Pedro Apóstol o los alumnos del Colegio de Infantil y Primaria Manuel de la Chica. Además, la Administración local organizó partidos de balonmano y de fútbol sala cuyos deportistas también contribuyeron con presentes. Después de la recogida, los voluntarios de la organización no gubernamental los adecentaron y clasificaron según las necesidades específicas de las familias más desfavorecidas por la coyuntura económica o desestructuradas por violencia doméstica o en riesgo de exclusión social. El intenso trabajo desempeñado por los jóvenes durante muchos días se recompensó con las sonrisas que esbozaron continuamente los pequeños al recibir de los magos de Oriente los obsequios en el escenario del Auditorio Municipal.
    CABALGATA. Además de visitar las  parroquias, los hogares de los jubilados o las guarderías, los Reyes  acudieron a la ya tradicional cita con la Asociación de Discapacitados Abriendo Camino, donde majestades y pequeños intercambiaron dosis de alegría por caramelos. Finalmente, la singladura de los adoradores acabó recorriendo las principales calles del pueblo en la cabalgata para la que el Ayuntamiento compró mil kilos de caramelos —un tercio menos que en 2011 por la crisis—. Un gran gesto fue el de algunos funcionarios de Obras, que hicieron una plataforma para trabajar en la preparación de las carrozas sin cobrar las horas extras. Solidaridad por doquier.