Medio ambiente, el quinto mayor problema

La crisis económica y la crispación política han rebajado este año el medio ambiente del tercero al quinto problema más importante para los andaluces, según el Ecobarómetro de Andalucía (EBA), presentado hoy en Sevilla.

    12 nov 2010 / 18:00 H.

    Este estudio demoscópico, elaborado por décimo año consecutivo por el Instituto de Estudios Sociales Avanzados de Andalucía (IESA), dependiente del CSIC, mantiene el paro y la economía como el principal problema para el 93 por ciento de los andaluces, con un acusado protagonismo entre las preocupaciones de los encuestados aunque casi cinco puntos menor que al registrado en 2009. La situación política, que el año pasado sólo era citada como el principal problema por el 6,7 por ciento de los andaluces, pasa a ser la segunda mayor preocupación en el EBA de 2001, tras ser citado como principal motivo de preocupación por 11,5 por ciento de los entrevistados. El medio ambiente, citado como el principal problema por el 11,9 por ciento de los andaluces en el EBA de 2009, es mencionado este año por el 7,4 por ciento de los encuestados y baja desde la tercera hasta la quinta mayor preocupación ciudadana.
    Los problemas sociales, destacados por el 9 por ciento de lo ciudadanos, y la seguridad social, citados por el 8,1 por ciento, también superan este año al medio ambiente como principal problema para los andaluces. El director del IESA, Eduardo Moyano, ha considerado lógicos estos cambios demoscópicos, dado el impacto de la crisis y el nivel de crispación existentes y porque, además, este año no se han registrado en Andalucía contratiempos medioambientales de envergadura, como grandes incendios forestales o episodios contaminantes.
    El consejero andaluz de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ha subrayado la importancia que tiene este Ecobarómetro como "herramienta clave" para "abundar en la política de información, transparencia y complicidad" con la que su departamento pretende colaborar con la sociedad andaluza para impulsar las políticas medioambientales. El ruido y la suciedad en las calles siguen siendo, un año más, los principales problemas medioambientales en el ámbito local y son citados por el 28,8 y el 28,4 por ciento de los encuestados, respectivamente. También se repite en el EBA de 2010 la buena valoración de la situación medioambiental local y autonómica que, por el contrario, es valorada como mala o muy mala a nivel mundial por casi un 70 por ciento de los encuestados.
    Los incendios forestales siguen siendo el principal problema medioambiental para los andaluces a escala autonómica, y es citado como tal por el 51,4 por ciento de los encuestados, siete puntos más que en 2009 a pesar de la buena campaña de este año. La contaminación de playas y mares aumenta su protagonismo entre las preocupaciones ambientales regionales de los andaluces, hasta ser mencionada como el principal por el 37,6 por ciento de los encuestados, casi seis puntos más que en 2009 y también aumenta más de tres puntos la preocupación por la desaparición de la flora y fauna. El cambio climático sigue siendo el principal problema medioambiental mundial y es señalado como tal por el 53,7 por ciento de los andaluces, para los que este año ha aumentado la preocupación respecto a la contaminación de los océanos y la desaparición de flora y fauna mundiales.
    La buena percepción del medio ambiente en municipios de menos de 50.000 habitantes baja del 60 por ciento de 2009 a algo más del 40 por ciento este año y la autonómica aumenta del 27,1 por ciento a más del 30 por ciento. La valoración de la política ambiental de la Junta de Andalucía se repite este año en los 3,21 puntos, en una escala de cinco, aunque sigue siendo la UE la administración que más confianza genera como administración para solucionar los problemas medioambientales, con 2,7 puntos, casi dos puntos menos que los 2,87 puntos logrados el año pasado. La Junta de Andalucía logra una nota de 2,57 puntos, también peor que los 2,69 de 2009; los ayuntamientos son valorados con 2,37 puntos, frente a los 2,5 de 2009 y el Gobierno central obtiene la peor valoración, con 2,26 puntos, inferior también a los 2,56 del año pasado.
    Uno de los cambios más perceptibles en el Ecobarómetro de 2010 es el relativo a la gestión del agua pues el ahorro de la demanda aumenta su peso como la medida más adecuada en las políticas hidrológicas en la opinión pública andaluza y supera al ahorro en el consumo doméstico.

    Si el 42,5 por ciento de los andaluces citaba el año pasado el ahorro de agua