'Me sentía casi como el ogro que secuestró a tres niñas en Cleveland'

José Rodríguez Cámara /Jaén
Domingo Garrido Moreno, que fue detenido, el 28 de febrero de 2012, tras castigar a su hija adolescente, vivió con preocupación el proceso judicial en el que estaba inmerso, imputado por injurias, maltrato y detención ilegal. Aunque siempre confió en la Justicia, temió ingresar en prisión y que le 'fastidiaran la vida'.

    22 may 2013 / 16:01 H.

    Una cosa es tener la conciencia tranquila, como asegura Domingo Garrido Moreno que siempre tuvo, y otra cosa es el miedo. Esos dos sentimientos se alternaron en la mente de este mecánico ubetense, nacido en la pedanía ruseña de El Mármol, desde que, el 28 de febrero de 2012, fue detenido por la Guardia Civil.  “Me sentía, a veces, como un ogro, como ese que detuvieron en Cleveland por haber tenido secuestradas a tres niñas durante años”, admite. Su hija mayor, adolescente entonces y, actualmente, a meses de cumplir los 18 años, aseguró ese día, tras pedir ayuda a un vecino, que se había escapado de un chalé donde sus padres habían decidido encerrarla. La encontró un vecino, propietario de una vivienda en la urbanización ubetense de El Campillo, donde su padre tiene un chalé. Allí ocurrió todo. Tenía un golpe en la cara, que se atribuyó al progenitor.
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