Más polémica y denuncias en la última asamblea de Aprompsi
La última asamblea de la Asociación Provincial Pro Minusválidos Psíquicos de Jaén -Aprompsi- contenía un punto del día inédito en sus cincuenta años de existencia: dar de baja a uno de los socios. La polémica comenzó incluso antes de la votación, con una concentración de protesta. Una treintena de personas, entre socios, familiares y amigos, se concentró con pancartas a las puertas del Complejo La Yuca.
Allí se celebraba la asamblea de Aprompsi, que contenía un punto del día extraordinario: los socios debían votar si echaban o no a uno de los suyos, Manuel Salazar, que denunció en varias ocasiones, en los últimos meses, situaciones irregulares en la gestión de los presupuestos y los recursos del colectivo por parte de la junta directiva a la que él antes pertenecía.
Los presentes, por amplia mayoría, decidieron echarlo. Salazar intentó entrar en el recinto para asistir a la asamblea, pero no se lo permitieron. “No quieren dejarme hablar”, afirmó ayer a este periódico. La Guardia Civil acudió hasta la zona y, finalmente, el ya exsocio del colectivo decidió denunciar los hechos, ya que considera que se vulneraron sus derechos y que, además, él acudía “con poder de representación” de su hijo. “Lo importante, y lo que no puedo soportar, es que humillen a los discapacitados intelectuales, que manejen millones de euros al libre albedrío”, declaró Salazar. “Se están riendo de nuestros hijos”, añadió el denunciante, que acusó a la junta directiva de proceder con una “impunidad insostenible”.
Antonio Heras /Jaén
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