Más de ocho décadas de arte y prestigio

Hay ciertos lugares o sitios que no entran por los ojos, y que por más que se pretenda, solo provocan abatimiento. Por el contrario, hay otros excepcionales, que dan sentido a la vida y que solo incitan a progresar y a desempeñar tu vida allí. Cuenta el escritor Enrique Vila-Matas que, por ejemplo, su amor por la belleza de Dublín le lleva allí cada 16 de junio, para realizar junto a un grupo de amigos, el camino que Leopold Bloom, protagonista del 'Ulyses' de James Joyce, realizó por las calles de la capital irlandesa tal día, y que tan bien retrata el escritor catalán en 'Dublinesca'.

    22 ene 2014 / 15:57 H.

    Algo similar ocurre en la ciudad de Úbeda, en un sitio tan histórico ya como es la Escuela de Arte Casa de las Torres, cuya belleza encaja a las mil maravillas con el renacimiento ubetense.
    Cuenta Carmen Marín, directora del centro, lo privilegiada que se siente de poder emplearse allí: “El edificio en que se encuentra la escuela es genial, favorece el trabajo”. Este rasgo es de destacar, y más si cabe, cuando estamos ante, en el fondo, un centro de enseñanza, que en España, en gran parte, padecen eso que se conoce como “Síndrome del edificio enfermo”, y que tiene como consecuencia el decaimiento general de todos los agentes que interactúan. “El edificio es una obra de arte, una delicia renacentista”, añade Rubén Villagrasa, jefe de estudios del centro.
    La Escuela de Arte de Úbeda se fundó en 1927. Actualmente,  recoge la tradición de las antiguas Escuelas de Artes y Oficios y, al mismo tiempo, con un espíritu innovador, se imparten estudios de Bachillerato de Artes y los nuevos Ciclos Formativos; dos de Grado Superior (Decoración y Grabado), y uno medio (Decoración). El centro cuenta con 19 profesores, y está muy reconocido en la vida cultural ubetense. Son muchas las actividades propuestas, aunque la más famosa es la exposición final de curso: “Es la imagen corporativa del centro”, asegura Marín. Además, cabe citar los numerosos viajes que realizan, ya sea a talleres o a ciudades como Granada o Almagro (Ciudad Real), concursos entre los alumnos, desayunos entre la comunidad educativa, como el celebrado el pasado día de La Constitución y, además, estando muy presentes en las redes sociales.
    Los profesores que tienen la suerte de trabajar en la escuela aseguran que es vital para la ciudad contar con un centro de esta categoría, pues Úbeda es eminentemente cultural: “En Úbeda se estimula a la población. Al vivir en una ciudad hermosa es imposible no tener pensamientos hermosos”, asegura José Rodríguez, profesor del Bachillerato de Artes. Villagrasa añade que Úbeda se merece la escuela de arte que tiene, y la escuela de arte se merece una ciudad como Úbeda”. El profesor de Grabado, Gregorio Camprubí, se acuerda también de la vecina Baeza: “Es normal que dos ciudades Patrimonio de la Humanidad necesiten un centro así”, dice.
    Lo cierto es que la Escuela Casa de las Torres ha tenido alumnos con una larga trayectoria artística posterior y, además, unos profesores magistrales. El más conocido, quizá, sea el villacarrillense Cristóbal Ruiz, que pintaría en la ciudad una de sus más famosas series: “Niños de Úbeda”. También, a destacar, el caso de Domingo Molina, Nicolás de la Torre o Antonio Camprubí. “Y sin olvidar a Rubén Villagrasa”, añade Marín, en alusión al jefe de estudios. En el centro se ha creado, desde su fundación, un ambiente y estilo que inspiran y sumergen a alumno y profesor en un mundo que te conecta con el pasado y que abre puertas y horizontes a la creatividad y que, como dice el profesor José Manuel Herrera, hay que conservar: “Las escuelas de oficios tradicionales, como estas, se tienen que mantener sí o sí”, asevera.
    Elios Mendieta Rodríguez /Jaén