Más de 96.000 expedientes, a la espera de ser eliminados
El papel sigue siendo una de las grandes lacras de la Administración de Justicia, hasta el punto de que los archivos judiciales se ven muchas veces colapsados por la acumulación de cajas y cajas de documentos.

Es lo que está empezando a ocurrir, otra vez, en diferentes órganos judiciales de la provincia. Millones de papeles se amontonan y acumulan polvo en habitaciones en las que solo se entra de tarde en tarde. Decenas de cajas amarillentas en las que se guardan los asuntos que sus señorías han resuelto “en nombre del Rey”, dando y quitando razones a los ciudadanos.
La solución pasa por eliminar aquellos expedientes que ya no vayan a ser necesarios. La Consejería de Justicia e Interior ha puesto en marcha un nuevo proceso para destrucción de aquellos legajos judiciales antiguos y sin valor con el objetivo, precisamente, de liberar espacio en los saturados archivos de los juzgados jiennenses. Hasta el día de ayer, ya hay preparados 96.002 expedientes, guardados en 2.780 cajas, dispuestos para ser eliminados. Toneladas de folios ya inservibles. Se trata de papeles que hacen referencia a juicios de faltas y diligencias previas. La Consejería de Justicia explica que son documentos confeccionados entre 1945 y 1998. El proceso para sacarlos de los repletos archivos de los juzgados comenzó en 2012 y, según la propia Junta, se encuentra actualmente al 66 por ciento. La cifra irá aumentando a lo largo de las próximas semanas.
Esos papeles se guardan en un almacén habilitado por la Junta fuera de los juzgados. Después, se trasladarán a Granada, a la llamada Junta de Expurgo, un órgano colegiado que tiene como finalidad destruir los expedientes innecesarios de forma ordenada. No obstante, se trata de un proceso muy largo y complejo. Hay que analizar todo el material y comprobar primero si corresponde a un pleito que ya está completamente terminado. A continuación, una comisión de expertos debe dictar si ese legajo tiene algún tipo de valor judicial o cultural y, por lo tanto, merece la pena ser conservado en el archivo histórico. En caso contrario, la junta de expurgo acuerda su destrucción. En el anterior proceso pasaron por la trituradora más de 197.000 expedientes, según los datos facilitados por el secretario coordinador del Ministerio de Justicia en Jaén, Ángel Luis Luque Navarro.
El TSJA lleva años advirtiendo de la necesidad de hacer huecos en los dependencias judiciales, porque la maquinaria de la Justicia no se detiene y, cada día, generan más y más expedientes. En 2012, la situación llegó a ser crítica en algunos órganos de la provincia donde, literalmente, no cabía ni un papel más. Fue, entonces, cuando se puso en marcha la primera junta de expurgo que, solo en Jaén, permitió destruir más de 197.000 expedientes inservibles.