Más de 25.000 enfermeros andaluces podrán indicar fármacos mediante una orden enfermera

Más de 25.000 enfermeros andaluces podrán indicar productos  sanitarios y medicamentos no sujetos a prescripción médica a partir  del próximo mes de septiembre, una medida que se llevará a cabo  mediante lo que se conocerá como 'orden enfermera' y con la que se  pretende dar una respuesta "más ágil" a la asistencia, según destacó hoy la consejera de Salud, María Jesús Montero.

    22 jul 2009 / 15:35 H.

    En rueda de prensa, la titular del ramo valoró así la aprobación  ayer en el Consejo de Gobierno de la Junta del Decreto andaluz de  prescripción enfermera y que tiene como uno de sus principales  objetivos dotar a estos profesionales de un marco competencial más  amplio y seguro. En concreto, las enfermeras participarán en la realización de la  cirugía menor ambulatoria que se realiza en los centros de salud, se  encargará el seguimiento de los pacientes frágiles que viven en  residencias y contribuirán a mejorar los circuitos del área de  Urgencias, en tanto estarán capacitados para derivar pacientes al  especialista e indicar pruebas diagnósticas.
    Además, enfatizó que el nuevo perfil de la enfermería diseñado en  Andalucía se completará con el desarrollo de los nuevos planes de  estudio, de manera que la calificación de 'grado' será una  oportunidad para dotar a los futuros profesionales de las  competencias, la especialización y los conocimientos que hagan  posible el marco competencial ideado para esta profesión en un futuro  inmediato.
    Así, el próximo curso 2009-2010, todas las Escuelas de Enfermería  de Andalucía (excepto Granada) iniciarán la formación del 'grado' que  conlleva pasar de tres a cuatro años de formación y la incorporación  en su curriculum docente de las nuevas competencias de este  colectivo, entre ellas, los conocimientos necesarios para el  desarrollo de esta nueva actividad laboral, a parte de posibilitar el  desarrollo académico de estos profesionales pudiendo optar, en el  marco de su disciplina, a programas de Master y Doctorados.
    Además, la nueva actividad de enfermería en el ámbito de la  prestación farmacéutica permitirá ofrecer una respuesta más ágil y  cómoda a aquellos usuario que requieren cuidados a domicilio o tienen  mayor relación clínica con las enfermeras, como enfermos crónicos. De  hecho, se prevé que cerca de un millón de pacientes crónicos e  inmovilizados podrán beneficiarse de la indicación de fármacos por  parte de las enfermeras.
    La normativa aprobada establece que los profesionales de  enfermería podrán indicar a los pacientes sobre el uso de 96  medicamentos --comercializados en 400 presentaciones diferentes--.  Entre estos medicamentos se encuentran: antiácidos, laxantes,  medicamentos para el dolor y la fiebre, antiinflamatorios, vitaminas  o antihistamínicos.  
    Igualmente, podrán indicar también productos sanitarios como los  utilizados para el cuidado de las heridas (vendas, gasas, apósitos  estériles) o para la incontinencia urinaria. La indicación de estos  productos por parte de las enfermeras supondrá importantes ventajas  fundamentalmente para los pacientes que se encuentran inmovilizados  en sus domicilios y sus cuidadores, puesto que les evitará  desplazamientos a su centro de salud para que estos productos les  sean prescritos.
    Igualmente, los profesionales de enfermería colaborarán con  médicos y odontólogos en el seguimiento, a través de protocolos de  actuación, de los pacientes que cuenten ya con determinados  tratamientos farmacológicos.  La nueva actividad de estos  profesionales favorece, por tanto, la labor en equipo y la asistencia  multidisciplinar a los usuarios.   
    La indicación de medicamentos y productos sanitarios se realizará  a partir de un documento denominado 'orden enfermera', que ya está  disponible en los centros de salud y que podrá ser tanto en formato  papel como digital. En este documento, cada enfermera se identificará  con su nombre y apellidos y su código numérico personal.  
    Además, y siempre que sea posible, los medicamentos se indicarán  en la orden enfermera por su principio activo y los productos  sanitarios por su denominación genérica. En la historia clínica del  paciente, se registrará el contenido de la orden enfermera. Existen tres modelos distintos de orden enfermera que se  utilizarán en función de las circunstancias de indicación. Así, uno  de los modelos se utilizará para la dispensación en oficinas de  farmacia, un segundo para entrega directa a los pacientes en los  propios centros de productos sanitarios y el tercer modelo de uso  interno de medicamentos para utilización en pacientes ingresados.
    Montero explicó que su departamento también ha diseñado un plan de  formación para los profesionales de enfermería que, en una primera  fase, incluirá conocimientos básicos sobre la normativa legal  vigente, así como un taller sobre uso adecuado de determinados  productos sanitarios y práctica segura en el uso de medicamentos.  Este taller formativo se desarrollará a partir de septiembre.  Tras la realización de estos cursos, recibirán los talonarios de  orden enfermera, de los que se han distribuido ya a los centros  67.000, y podrán comenzar a desarrollar la nueva actividad en el  ámbito de la prestación farmacéutica. Además, dispondrán de un amplio  dossier informativo digital sobre esta nueva prestación.
    En una segunda fase, las enfermeras podrán realizar, a través de  receta electrónica, el seguimiento de los tratamientos farmacológicos  prescritos por su médico de familia a pacientes crónicos, diabéticos,  con dolor crónico, con úlceras por presión o con tratamiento de  anticoagulación, entre otros, a través de protocolos previamente  establecidos.
    En 2008, un tres por ciento de las prescripciones realizadas en el  sistema público fue de productos sanitarios, lo que supuso un 5,7 por  ciento de la factura farmacéutica total. En concreto, se realizaron  5,1 millones de recetas, con un coste económico de 127,9 millones de  euros. Por su parte, el coste económico alcanzado en 2008 por los  medicamentos que pueden ser indicados por los profesionales de  enfermería fue de 70,5 millones de euros, correspondientes a 18,7  millones de recetas, lo que supuso el 11,2 por ciento de las  prescripciones realizadas y un 3,2 por ciento de la factura  farmacéutica total.