María del Carmen y Antonio, nombres preferidos por los padres andaluces

María del Carmen y Antonio son los nombres más comunes que eligen  los padres y madres andaluces para sus hijos, según se desprende del  estudio de nombres y apellidos realizado por el Instituto de  Estadística de Andalucía (IEA) a fecha 1 de enero de 2010. 

    27 may 2010 / 14:35 H.

    Así, en Andalucía existen un total de 155.949 mujeres llamadas  María del Carmen (un 3,6 por ciento de la población femenina de la  comunidad) y   245.829 hombres de nombre Antonio (5,8%).  Pero es curioso que, entre las mujeres, el segundo nombre más  común es el de María (148.793 mujeres, 3,5%), seguido del de Carmen  (119.380 mujeres, 2,8%), es decir, los dos nombre simples que  componen el de María del Carmen. Tras ellas, se encuentran las  Dolores (90.964 mujeres) y las Josefas (89.286), ambas con el mismo  porcentaje de 2,1% entre la comunidad andaluza.

    Entre los hombres, sin embargo, a los Antonio les siguen de cerca  los Manuel (219.618 hombre, 5,2%), los José (193.869, 4,6%), los  Francisco (186.844, 4,4%) y los Juan (116.172, 2,7%).  En general, según indicó el IEA en una nota, estos nombres son  especialmente frecuentes entre los más mayores, aunque lentamente están perdiendo importancia (una milésima en este año),  fundamentalmente por los cambios en preferencia de otros nombres de  pila en las generaciones más jóvenes, como es el caso de Lucía, Rocío  o Cristina entre las mujeres y Alejandro, David y Daniel entre los  hombres más jóvenes.  La distribución territorial de nombres y apellidos es otra de la  cuestiones ampliamente tratada en esta estadística. La casuística es  enormemente variada tanto como la diversidad en las denominaciones  de los andaluces. Todas ellas tienen alguna característica interesante  en su distribución territorial.

    En el caso de los apellidos, es posible imaginar el origen y los  procesos de difusión que muchos de ellos han seguido en Andalucía.  Algunos apellidos son habituales en una provincia y raros en el  resto. Así, en Almería pueden señalarse apellidos tales como Montoya,  Belmonte, Salmerón, Caparros, Asensio, Ubeda y Góngora, mientras que en Cádiz  podemos encontrar Benítez, Soto, Puerto y Marchante.  Por su parte, algunos de los más comunes en Córdoba son Luque,  Jurado, Baena, Córdoba, Mangas, Calero y Bujalance. En Granada, están  Bolívar, Corcel, Espigares, Molino, Casares e Hita; en Huelva, Borrero,  Toscazo, Huelva, Limón, Feria, Coronel, Pichardo, Oria y Llanes; en  Jaén, Camara, Palomares, Anguita, Rus, Higueras, Araque, Justicia y Bailén; en  Málaga, Vegas, Atencia, Bandera, Villodres, Berrocal y Conejo;  mientras que en Sevilla hallamos Gordillo, Guisado, Velásquez,  Morillas, Mejías, Lora, Japón, Begines, Pradas y Benjumea.

    La distribución de la mayoría de los apellidos no está constreñida  por las demarcaciones provinciales, sino que se extienden, aunque de  manera característica, por amplios espacios de toda Andalucía, como es el  caso de algunos apellidos muy frecuentes como García o Muñoz, con  preferencia por el centro de Andalucía, y Martínez, por el extremo  nororiental.

    PREFERENCIAS POR PROVINCIAS

    Por provincias, se conectan claramente mediante las frecuencias de  sus apellidos. De este modo, Luque conecta Córdoba con Málaga por su  distribución a lo largo de la ruta Lucena-Antequera. Baena conecta la  campiña de Sevilla y Córdoba. Cobos conecta tres provincias mediante  el triángulo Antequera, Loja, Lucena. Manzano conecta Almería y  Granada por la costa. Cordero conecta Cádiz, Sevilla y Córdoba por la  costa y el río Guadalquivir.

    En el caso de la distribución espacial de los nombres de pila, la  casuística no es menor, existen modelos de difusión similares, aunque  en este caso la propagación se debe a cuestiones culturales. Existen casos de nombres restringidos prácticamente a un municipio y sus  alrededores, como el caso de María Aguila en Alcalá de Guadaíra,  Montemayor en los alrededores de Moguer, Valle en el entorno de  Ecija, o Bella, Regla y Milagrosa en relación a la patrona de un  pueblo concreto.  Otros nombres tienen áreas de extensión más amplias, aunque  claramente localizadas, valga de ejemplo Rafael con una preferencia muy alta en  Córdoba o Macarena en Sevilla. Otros nombres, sin embargo, se  extienden de manera bastante difusa a lo largo de todas las provincias, como  Eva, Cristian y Montserrat.