Malestar por la ausencia de contenedores en Llanos del Valle
La falta de contenedores en el polígono Llanos del Valle genera malestar entre los empresarios. El propietario de un restaurante asegura que los pidió a las autoridades locales y no le hicieron caso. Afirma, además, que no tiene más remedio que llevar la basura en su furgoneta para tirarla en otro lugar.
La falta de contenedores en el polígono Llanos del Valle genera malestar entre los empresarios. El propietario de un restaurante asegura que los pidió a las autoridades locales y no le hicieron caso. Afirma, además, que no tiene más remedio que llevar la basura en su furgoneta para tirarla en otro lugar.Los empresarios del polígono industrial Llanos del Valle tienen, desde hace más de cinco años, todos los papeles en regla. Después de dos décadas de trámites consiguieron regularizar su situación en 2007. Entonces existían en la zona más de ciento cincuenta compañías y se daba trabajo a un millar de vecinos. Esta fue una gran noticia para los industriales y para la asociación de empresarios del lugar, pero recordaban que había más necesidades, como los servicios mínimos de limpieza y el mantenimiento de las calles, así como mobiliario urbano. Pedían la colaboración del Ayuntamiento de Jaén y, cinco años después, todavía se reivindica alguna de esa mejoras.
Sergio de la Casa Martínez dirige el Restaurante Los Llanos, ubicado en el polígono que da nombre al establecimiento. Abrió las puertas del local en el año 2001, y desde ese momento detecta el mismo problema: la ausencia de contenedores en el lugar. “Me dirigí a la anterior alcaldesa, Carmen Peñalver, al actual alcalde, José Enrique Fernández de Moya, a otros concejales y siempre les digo lo mismo, que necesitamos contenedores para echar la basura y que, aparte de mi negocio, hay un montón de empresas que los necesitan”, comenta. El propietario de Los Llanos añade que las “promesas” nunca le han faltado. “Siempre me han dicho que los van a traer, y aquí sigo esperando”, expresa. De hecho, De la Casa cuenta que, cada día, cuando se va del restaurante, no tiene más remedio que coger las bolsas de basura de la jornada, introducirlas en su furgoneta y llevarse los desperdicios para tirarlos en otro contenedor cercano a su casa.
SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉN Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN