Malabares contra la crisis
redacción / Sevilla
El Presupuesto de la crisis, el más complejo de la etapa autonómica según sus artífices, ya está en el Parlamento. La consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, entregó ayer a la presidenta de la Cámara, Fuensanta Coves, unas cuentas cruciales para salir del hoyo.
redacción / SevillaEl Presupuesto de la crisis, el más complejo de la etapa autonómica según sus artífices, ya está en el Parlamento. La consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, entregó ayer a la presidenta de la Cámara, Fuensanta Coves, unas cuentas cruciales para salir del hoyo.
Para tapar los agujeros de unos números en los que la recesión ha hecho estragos, la Junta ha tenido que hacer encajes de bolillos. Según Unicaja, 2009 pasará a la historia como el peor año para la economía andaluza desde los 80. La cara más dura sigue siendo el desempleo. Muchos organismos anticipan ya el millón de parados.
El Gobierno andaluz no fecha en 2010 la recuperación económica. Prevé que la economía siga contrayéndose el 3,5% el próximo año y se destruyan 50.000 empleos. Las cuentas autonómicas decrecen por primera vez respecto al ejercicio anterior. Ascienden a 33.738 millones de euros. La caída es leve (26 millones), sobre todo en comparación con el desplome de los ingresos tributarios (-21%). La Junta ha agotado, también por primera vez, el margen de endeudamiento (2,75% del PIB) para acopiar 4.035 millones. El PP asegura que el Gobierno “hipoteca” así el futuro de las generaciones venideras. Ante una coyuntura tan complicada, a la Junta le ha beneficiado los 1.350 millones extra que ha recibido del Estado por el nuevo sistema de financiación autonómica y la moratoria que el Ejecutivo ha dado a las comunidades para devolver las entregas a cuenta.
Pero ni siquiera con eso el Gobierno ha logrado incrementar el Presupuesto. Casi todas las consejerías han sufrido recortes. Las únicas que se salvan de la tijera son Educación, sobre todo por el aumento de contratos a profesores (unos 2.000), Igualdad, por las partidas de dependencia; las políticas de empleo; Sanidad e Innovación, que no bajan pero tampoco crecen, y Gobernación, por subida de los fondos a los ayuntamientos. Los departamentos que más se resienten son Obras Públicas, Vivienda, Cultura y Medio Ambiente.
cofinanciación. La otra cara del Presupuesto en crisis es la caída de la inversión directa de la Junta, que bajará un 6,8% y alcanzará los 7.112,9 millones. Economía defiende que se mantendrá el mismo esfuerzo inversor en función del peso del PIB andaluz (4,8%), pero lo cierto es que el PIB caerá ese porcentaje. Si se analiza la inversión directa por políticas, por ejemplo en infraestructuras, se observa que respecto al año anterior hay un descenso del 22%. La caída es del 0,4% según el Gobierno, pero ahí suma la inversión de las empresas públicas —por primera vez pueden endeudarse— y la participación del capital privado. La cofinanciación público-privada es la fórmula más importante a la que la Junta ha acudido para evitar frenar las grandes obras. La Junta quiere cerrar con las constructoras esta línea de colaboración para movilizar 257 millones —184 para Obras Públicas— en 2010. La cifra podría elevarse a 6.260 millones hasta 2020. El sector privado, asegura el Gobierno, está interesado, pero aún no hay ninguna operación cerrada.
Otra vía para sumar recursos será la deuda histórica. La Junta ha consignado en el Presupuesto de 2010 484 millones por este concepto. Es una partida fantasma ya que aún no hay acuerdo firmado con el Ejecutivo de Zapatero para que libre esa cantidad. Parte podría cobrarse en suelo estatal. Quedan por pagar 784 millones —300 se consignaron en las anteriores cuentas—, que deberán liquidarse en marzo. Los 484 millones se repartirán así: 190,5 se destinarán a sanidad, 148,6 a educación, 66,2 a vivienda, 35 millones a políticas sociales, 14 a política medioambiental y 29 millones a infraestructuras. Martínez Aguayo negó que la deuda tenga “una vinculación finalista” y dijo que “no hay obligación legal” de destinar ese dinero sólo a sanidad, educación y vivienda.
En el Presupuesto de la crisis destaca la contención del gasto corriente (decrece un 10,8%). La clave está en la congelación de la oferta de empleo público y de los sueldos de los altos cargos. Por primera vez se recortarán las nóminas a los directivos de algunas empresas públicas. El tope será el sueldo de Griñán (81.145 euros anuales), pero no afectará a las empresas que compitan en el mercado y aquellas cuyos miembros elija el Parlamento. Se salva el director de la RTVA, el mejor pagado con 139.345 euros.