Lunes de resaca

Jaén despierta hoy con resaca. Desde el miércoles que Expoliva abrió sus puertas, con la visita de la presidenta de la Junta de Andalucía en funciones, Susana Díaz, (también ha pasado la ministra Isabel García Tejerina) y hasta el sábado, el aceite de oliva ha sido el protagonista de esta ciudad.

    11 may 2015 / 10:12 H.

    El aceite y, con él, con nuestro oro líquido, el enorme bullicio que ha conllevado una de las citas más importante del sector. Esta edición de Expoliva ha sido, a mi parecer, una de las más “alegres” que recuerdo de los últimos tiempos. Se ha notado en los hoteles, con la ocupación al cien por cien, en los establecimientos hosteleros, bares, restaurantes, pubs, en los taxis y autobuses… Es innegable el efecto dinamizador de Expoliva y lo que revierte en la economía de la ciudad y de la provincia. Una vez más, la Institución Ferial de Jaén ha estado a la altura en organización y capacidad. Enhorabuena a su gerente, José María Valdivia y a todo su equipo. Pero, si me permiten, lo vivido en Expoliva, por lo que es y por todo lo que conlleva, nos obliga a los jiennenses a clamar mejoras para nuestra tierra. Si nuestra provincia dispusiera de mejores infraestructuras podría albergar más eventos de esta importancia en ciudades como Jaén, Úbeda, Baeza o Linares, y tantos otros municipios. Las comunicaciones son paupérrimas. Desde aquí un tirón de orejas, otro más de los muchos, a los políticos que nos gobiernan. Jaén necesita más inversión en carreteras y tren, y aparcamientos y accesos que den servicio efectivo a eventos tan multitudinarios como Expoliva. ¿Cómo puede ser que Jaén, Úbeda y Baeza estén unidas por una carretera en tan lamentable estado como la actual la A-316? Muchos de los visitantes de Expoliva han tenido que alojarse en hoteles de la periferia de Jaén o en otros puntos de la provincia. ¿Qué habrán pensado de nuestras carreteras o transportes públicos? Expoliva es un escaparate de Jaén. Quizás uno de los más importantes. Pero también lo son otros muchos eventos y deberíamos ser conscientes de que tenemos que patalear si hace falta para que se invierta más en nuestra tierra, y podamos tener otros “expolivas”.