Los tres sindicalistas del SAT detenidos, en libertad con cargos

En libertad con cargos de un delito que los puede llevar a prisión. Los tres miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) detenidos, ayer en Jaén, prestaron declaración en el Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 2. Cuando salieron, sus compañeros los recibieron como héroes.

    11 ago 2012 / 09:25 H.

    Andrés Bódalo, Francisco Moreno y Francisco Jiménez están en la calle, aunque su acción reivindicativa en el Mercadona de Écija (Sevilla) les puede salir muy cara. La Policía Nacional detuvo a los tres ayer por la mañana y los llevó a declarar a última hora de la tarde por coger comida del supermercado y no pagarla. El Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 2 de Jaén les comunicó que se les imputa un delito de robo con violencia e intimidación de las personas y desórdenes públicos. Si son declarados culpables tendrán muchas “papeletas” para ingresar en prisión —dependerá de la pena, entre otros factores—.
    Francisco Moreno explica que ante el juez se acogieron a su derecho a no declarar. Andrés Bódalo fue detenido a las ocho de la mañana en su casa de la capital. “Llegaron cuatro policías secretas y me dijeron que tenía que marcharme con ellos como detenido. Mi mujer se había ido a trabajar y tuve que dejar a los niños solos. Fue una faena. Luego, pasé el día sentado en un ladrillo en los calabozos de la Comisaría”, explica Andrés Bódalo.
    Francisco Moreno y Francisco Jiménez recibieron la llamada del abogado de Bódalo, que les pidió que se presentaran en Comisaría. “A nosotros también nos buscaban. Nos lo dijo Javier Aguilera —el. abogado— y acudimos para no retrasar la cosa”, explica Francisco Moreno. “No ha sido una experiencia nada agradable”, concluye. Ahora se tendrán que presentar los días 1 y 15 de cada mes y acudir cuando se les requiera, ya que su situación es de libertad con cargos.
    “Si lo que hemos hecho nos cuesta la libertad, pues bienvenido sea. Fue una acción simbólica de expropiar unas lentejas y unos garbanzos en una empresa que gana mucho dinero. No hemos cometido ningún delito, aunque sí que me gustaría pedir disculpas a los trabajadores de Mercadona. Sé que lo pasaron mal, pero nunca fuimos violentos. Fue una situación de nervios”, indica Andrés Bódalo. Los tres imputados contaron con el apoyo de varias decenas de compañeros, que llegaron desde diversos puntos de la provincia. Estuvieron en la puerta de Comisaría y también en el juzgado. “Escucharlos desde dentro nos daba mucho ánimo”, concluyen. Enrique Alonso / Jaén