Los trabajos de La Victoria cumplen los plazos previstos
El lunes fue la visita a una de las calles del casco histórico que se han ejecutado con cargo al plan de asfaltado; el martes, a los trabajos que se acometen en la Avenida de Ruiz Jiménez y, ayer, le llegó el turno al centro deportivo que se construye en la hoquedad que dejó la antigua piscina de La Victoria. En una ciudad aletargada en lo que al mercado de trabajo se refiere, la imagen de una grúa o de un grupo de albañiles, a pie de obra, resulta insólita. Pero todavía es más extraño que se cumplan los plazos anunciados para la ejecución de un proyecto.
El lunes fue la visita a una de las calles del casco histórico que se han ejecutado con cargo al plan de asfaltado; el martes, a los trabajos que se acometen en la Avenida de Ruiz Jiménez y, ayer, le llegó el turno al centro deportivo que se construye en la hoquedad que dejó la antigua piscina de La Victoria. En una ciudad aletargada en lo que al mercado de trabajo se refiere, la imagen de una grúa o de un grupo de albañiles, a pie de obra, resulta insólita. Pero todavía es más extraño que se cumplan los plazos anunciados para la ejecución de un proyecto.

A escasos metros del que, algún día, abrirá sus puertas como Museo de Arte Ibero o, unas manzanas más abajo, el Centro de Salud de Expansión Norte, la estructura del futuro complejo deportivo de La Victoria ya está edificada en un 70 por ciento aproximadamente, indicaron los arquitectos del proyecto, Esperanza Lozano y Alfonso Mollinedo. “Ya se está construyendo una segunda planta; hay otras dos por debajo de cota y solo queda una última por encima de esta”, señaló el concejal de Hacienda y alcalde en funciones, Miguel Contreras, visiblemente satisfecho con el ritmo de los trabajos, que aseguró: “Permitirán que, en enero o en febrero del próximo año, esté en funcionamiento”.
El edil hizo hincapié en que la construcción del centro deportivo de La Victoria es uno de los proyectos “emblemáticos” del actual equipo de Gobierno. En primer lugar, porque supone adecentar lo que, hasta hace unos meses, no era más que un “vertedero” y, por otro, por la generación de empleo que está ligada a él, con la creación de “unos 150 puestos de trabajo durante todo el proceso constructivo” y de en torno a 50, una vez que esté construido y empiece a funcionar. Precisamente al respecto, y aunque las instalaciones serán privadas, en virtud a la concesión demanial suscrita entre el Ayuntamiento y la empresa extremeña Puerto Palma, el concejal subrayó, haciéndose eco de las promesas del empresario, que “todas las escalas sociales” podrán acceder a él gracias a “tarifas asequibles” que permitirán también “la integración de colectivos desfavorecidos”, entre los que citó “discapacitados o personas en riesgo de exclusión social”.
El centro deportivo se construye sobre una superficie de 2.000 metros cuadrados y contempla la intervención en otros 5.000 metros que se adecuarán como plaza pública con zonas verdes, juegos infantiles y también con un área destinada a la práctica deportiva. En concreto, a la del baloncesto, a petición del propio alcalde, José Enrique Fernández de Moya. Durante el transcurso de la rueda de prensa, Miguel Contreras también destacó que esta concesión demanial para la construcción y explotación de las instalaciones deportivas por parte de la empresa Puerta Palma se licitó con un canon que tenía que partir de en torno a los 28.000 euros al año y que, “finalmente”, la firma adjudicataria estableció en 96.000 euros anuales con la aportación de otros 20.000 euros “para sufragar el coste de las escuelas deportivas municipales”.