Los temblores en La Loma se acercan a mil en solo setenta días
Datos para reflexionar. La oleada de terremotos que tiene soliviantados a los vecinos de La Loma, principalmente a los de Torreperogil y Sabiote, es de tal magnitud que, a excepción de la situación vivida en El Hierro, hay pocos precedentes en España.
Datos para reflexionar. La oleada de terremotos que tiene soliviantados a los vecinos de La Loma, principalmente a los de Torreperogil y Sabiote, es de tal magnitud que, a excepción de la situación vivida en El Hierro, hay pocos precedentes en España.El Servicio de Información Sísmica del Instituto Geológico Nacional, dependiente del Ministerio de Fomento, cuenta con datos que, en ocasiones, se remontan a la época hispanoárabe. Los 943 terremotos acumulados en la comarca de La Loma hasta ayer por la noche —635 en Torreperogil, 287 en Sabiote y 21 en Úbeda— son un caso digno de estudio. La cantidad representa el 10,8% de la cifra conjunta de temblores medidos en toda España y zonas próximas de Francia, Portugal y el Magreb a lo largo de los 12 meses, con la peculiaridad de que las sacudidas jiennenses se concentran en el tiempo transcurrido desde el 20 de octubre, fecha en la que la tierra comenzó a moverse poco antes de la medianoche.
Lo más llamativo es que los municipios torreño, sabioteño y ubetense están ausentes del listado histórico de principales terremotos ocurridos en la provincia de Jaén. Este hecho llena de confusión a los vecinos, que no saben a qué atribuir la repentina “sismicidad” de esta área.
El impacto de la situación es tal que en 24 horas han llegado a contabilizarse más de un centenar de movimientos telúricos. Los temblores se encadenan solo con algunos días de pausa. El principal periodo de tregua fue el comprendido entre las últimas jornadas de noviembre y las primeras de diciembre. El lapso de mayor actividad arrancó el 15 de diciembre y se mantuvo hasta ayer, con varias decenas de seísmos diarios. Eso sí, solo algunos de ellos son percibidos por la población del entorno.
El auge en magnitud estuvo representado por las sacudidas del 15 de diciembre, con 3,7 grados en la escala de Richter en Torreperogil y 3,6 en Sabiote, un valor que se repitió al día siguiente en el término torreño, que el 29 llegó a 3,4. Lo que más impacta a los vecinos es el encadenamiento de los temblores y la circunstancia de que, con frecuencia ocurren cuando están en la cama, lo que hace que algunas personas tengan problemas para conciliar el sueño y para sobrellevar la tensión acumulada por la incertidumbre de tantos días. No obstante, hay algunos ciudadanos que dicen estar “acostumbrados” al episodio, cuya duración se desconoce. Por el momento no se han producido daños personales, aunque se atribuyen a los terremotos desperfectos en monumentos, edificios públicos y viviendas particulares sobre todo, en el casco urbano de Torreperogil.
Juan Rafael Hinojosa / Torreperogil