Los robos de aceituna descienden un 28% en esta campaña
Los ladrones 'luneros', aquellos que aprovechan la noches de luna llena para robar en el campo, lo han tenido complicado esta cosecha. Según ha podido saber este periódico, las sustracciones de aceituna han caído un 28 por ciento con respecto a la pasada campaña.
El campo es una empresa al aire libre. La “caja de los dineros” está a la vista de todos y los “billetes” son las aceitunas. Para evitar que los amigos de lo ajeno se apropien de lo que no es suyo hay que prestar mucha atención. Lo fundamental, como repite la Guardia Civil en las charlas que imparte por la provincia con motivo de la cosecha, es prevenir esos delitos. Y, quizá, los agricultores han captado la idea y andan con precaución.
A falta de lo que pueda suceder en los últimos días de campaña, los datos, “a priori”, han mejorado. Con respecto a la temporada 2010-2011, los robos de aceituna han descendido un 28 por ciento. En esta cosecha se sustrajeron unos 50.000 kilos y en la anterior fueron 70.000. En la de 2009-2010 se contabilizaron 65.669 y en la cosecha 2008-2009, 130.754. La mayor parte de los robos, en torno al 80 por ciento, son menores de 400 kilos. Como explica el portavoz de la Guardia Civil de Jaén, Fermín Cano, los delitos “se reparten” en los meses de campaña y la mayoría se producen en el olivar, cuando ya está cosechada en mantones o en sacos. Solo una minoría ocurre en vehículos y puntos de compra.
Los ladrones aprovechan las noches de luna llena, cuando mejor se ve en el campo, y se aseguran de que el terreno esté en condiciones para circular. En esta campaña, eso sí, la falta de lluvias se ha convertido en un “fastidio” para los cacos, sobre todo porque el fruto se llevó con rapidez a las almazaras y, si llegaron a las fincas, los ladrones se encontraron con la “caja vacía”. Por último, Cano anima a los agricultores a llamar al 062 si ven algún “movimiento raro”. Como señala, los olivareros son los grandes conocedores del terreno y la prevención se consigue con la colaboración ciudadana.
Prosigue la investigación por la sustracción en una almazara alcalaína
El aceite, al menos en lo que va de campaña, no ha formado parte del “botín” de los ladrones del campo. Solo ha trascendido, en principio, un caso en la aldea alcalaína de Las Grajeras. Los hechos ocurrieron el 9 de enero de madrugada en una almazara de la empresa Alcalá Oliva, y a raíz del robo se sufrió una pérdida de 20.000 kilos de “oro líquido”. Según fuentes de la compañía, los delincuentes cortaron la manguera de un depósito y empalmaron unas gomas de plástico largas para dirigir el líquido hacia un lugar apartado, donde lo envasaron en recipientes. De este modo, una parte sin cuantificar fue extraída. Pero como la llave quedó abierta, el aceite comenzó a salir y se estima que la cantidad que se derramó fue muy superior a la robada. El depósito contenía unos 200.000 kilos en su interior, y se perdió en torno al 10 por ciento. La Guardia Civil continúa con las investigaciones. Juan Rafael Hinojosa.
Amplio dispositivo para vigilar los campos
La Guardia Civil despliega un importante dispositivo con motivo de la temporada de recolección de la aceituna con el objetivo principal de garantizar la seguridad en los campos. En él participan alrededor de 1.400 agentes, distribuidos por toda la provincia y procedentes de diferentes unidades. Entre ellas están las de Seguridad Ciudadana, el Servicio de Intervención Rápida (SIR) y el Seprona, que se vuelca, en estos meses, en la cosecha. También intervienen el subsector de Tráfico y la Policía Judicial, y se trasladan el helicóptero, el escuadrón de caballería y el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), que se enfoca, sobre todo, hacia aquellos lugares en los que se espera que haya, por algún motivo, más delincuencia y, por lo tanto, los agentes puedan necesitar un mayor refuerzo. Silvia Ruiz Díaz/Jaén