Los "padres coraje" pedirán a la jueza que se valoren sus pruebas

Patricia Torres Hermoso / Jaén
Javier Joyanes Castilla cumpliría hoy 31 años. El  día que su sonrisa desapareció para siempre estaba en la boda de unos amigos en La Calahorra (Granada). Han pasado cuatro años desde que se encontró al joven sin vida en un terraplén. En septiembre, pedirán a la jueza que lleva el caso, María Luisa Delgado, que valore las pruebas que, según ellos, apuntan a que fue un asesinato.

    18 ago 2012 / 09:25 H.

    Los padres no se recuperan nunca de la muerte de un hijo,   menos aún si albergan dudas sobre las causas de su pérdida. Es el caso de Maribel Castilla y Maximiliano Joyanes,  los “padres coraje”, que luchan,  desde hace cuatro años, por esclarecer su muerte. El mes que viene presentarán ante la jueza que lleva el caso, María Luisa Delgado, las pruebas que, según entienden, apuntan a que su hijo no falleció por un accidente.
    El 6 de septiembre de 2008, Javier Joyanes fue a la boda de unos amigos en La Calahorra (Granada). Sobre las cuatro de la madrugada decidió abandonar el  salón de bodas y dirigirse al hostal a pie, ya que estaba a corta distancia del lugar. Según la Guardia Civil, Javier se despistó, siguió una ruta ilógica y resbaló por un terraplén de cinco metros de altura. Una versión que no creen los padres del muchacho. “Cuando nosotros llegamos y nos llevaron al lugar donde habían encontrado a nuestro hijo, no nos lo creíamos. Javier tenía todo programado. Era imposible”. Antes de encontrar el cadáver en la rambla, la madre habló con un amigo del joven que le aseguró que éste no había ido a dormir al hostal. “Yo hablé con el compañero de la infancia de mi hijo porque era la única persona que Javi conocía en la boda. Él me dijo que Javier iba muy borracho,  cuando la autopsia y una testigo demostraron que no iba bebido. También aseguró que se había ido con una chica que había conocido a la feria de Guadix, ¿cómo mi hijo se había ido a la feria de Guadix si su coche no se lo había llevado? ¿Y cómo sabía que mi hijo se había ido si no le había visto?”, se pregunta Maribel Castilla.  Con el novio de la boda también intercambió algunas palabras: “Le dije que no se fuera, que a Javier le había pasado algo, pero ni caso. Incluso le pedí la lista de las personas que habían asistido a la boda para saber con quién estuvo Javier. No se molestaron en saber  qué había pasado allí”. Tras la muerte del joven, el Juzgado de Guadix archivó el caso por muerte accidental, tras un mes de pesquisas, pero los padres, según el informe pericial, cuestiona la caída accidental. “Javier fue brutalmente asesinado y eso es lo que nos duele. Las heridas que sufrió Javi no se corresponden con una simple caída. No se ha investigado bien. Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN