Los niños se hacen con la piscina
En la piscina municipal del barrio jiennense El Tomilllo los protagonistas a lo largo de todo el verano son, sin ninguna duda, los más pequeños de cada casa. Aquí se dan cita durante toda la semana varias decenas de niños yde las distintas escuelas de verano que se organizan en la capital, que luchan contra el calor a golpe de baño en la piscina y de juego por cada uno de los rincones con sombra que proporcionan los árboles del complejo del barrio, que se ubica a lomos del Castillo de Santa Catalina.
En la piscina municipal del barrio jiennense El Tomilllo los protagonistas a lo largo de todo el verano son, sin ninguna duda, los más pequeños de cada casa. Aquí se dan cita durante toda la semana varias decenas de niños yde las distintas escuelas de verano que se organizan en la capital, que luchan contra el calor a golpe de baño en la piscina y de juego por cada uno de los rincones con sombra que proporcionan los árboles del complejo del barrio, que se ubica a lomos del Castillo de Santa Catalina.
Junto a las varias decenas de pequeños comparten el complejo de baño de El Tomillo muchas familias del barrio así como de otros puntos de la capital que creen que esta es “la mejor piscina” de Jaén para pasar los días de verano sin salir del agua dulce. Mientras las madres y los padres de la familia reposan, los más pequeños encuentran nuevos amigos entre los alumnos de las escuelas de verano. Los jóvenes, por su parte, pasan la mañana entre el agua y la toalla al sol. Pero si algo es característico de esta zona durante la época estival es el continuo bullicio que los más pequeños no dejan que caiga ni un solo rato; aquí todo son risas, carreras de un lado a otro del césped que rodea la piscina y muchos y variados saltos al agua.
Un ambiente de alegría y diversión que se crea gracias a las varias decenas de alumnos de la escuela de verano de El Tomillo y de la Ludoteca de la Universidad Popular que, bajo el mando de sus monitores, Tomás Quesada, de El Tomillo, y Toñi Cruz, María Martínez, Verónica Mesa y Noelia Camacho, de la Ludoteca, no quieren pasar un solo segundo fuera del agua, a no ser que ese tiempo se invierta en “partidas de cartas o juegos con los amigos”.
Y es que si una cosa queda bastante clara a todo aquel que se acerca durante la semana a darse un chapuzón hasta El Tomillo es que se trata de un territorio “ocupado” por los más pequeños de las escuelas de verano, que cuando llega el fin de semana deciden abandonar el agua hasta el siguiente lunes.