Los devotos de la patrona comparten su júbilo en la aldea

Manuel Jalón/Porcuna
El santuario de Nuestra Señora de la Virgen de Alharilla vibró entre la devoción y la fiesta alegre. Unas quince mil personas participaron en el día grande de la romería. A las cinco de la tarde, un repique de campanas anunció la salida de la Virgen. Miles de devotos henchidos de emoción la acompañaron. La patrona de Porcuna asomó, resplandeciente, bajo un manto verde.

    13 may 2013 / 10:35 H.

    Miles de romeros aplaudieron y proclamaron vivas a la Reina de la Campiña, y comenzó la procesión. Las banderas de las distintas cofradías guiaron la procesión por la aldea de Alharilla. Cabe recordar que la cofradía de Porcuna no tiene hermanos mayores este año, por no haberse presentado nadie al cargo. A las banderas siguió el trono, arropado por la multitud. La llegada hasta el Humilladero fue uno de los momentos más esperados. Una vez allí, los costaleros hicieron “bailar y saltar de alegría” a la Virgen al ritmo de la música. Al paso por la casa del coro romero de la hermandad, el grupo le brindó varias sevillanas. A la altura de casa Eligio le llovieron manojos de claveles y rosas, ya de camino hacia la ermita. Recibió más agasajos junto a la casa de la Cofradía de Arjona y aplausos a la entrada del templo. Dentro la esperaban la Banda de Cornetas y Tambores Virgen de las Angustias, que acongojó de emoción y júbilo a anderos y fieles en la despedida.Pero el día grande de la romería, había comenzado bien temprano. Cohetes y música despertaron a los porcunenses. Más información en nuestra edición impresa.