Las redes y el déficit democrático
Fran Cano/Baeza
'Internet ha demostrado su capacidad de desarrollar grandes energías, pero aún no ha construido una estructura sólida de participación ciudadana . Todavía necesitamos a los partidos'. La reflexión del especialista José de la Peña Aznar muestra, al mismo tiempo, el logro social
'Internet ha demostrado su capacidad de desarrollar grandes energías, pero aún no ha construido una estructura sólida de participación ciudadana . Todavía necesitamos a los partidos'. La reflexión del especialista José de la Peña Aznar muestra, al mismo tiempo, el logro social
y el reto democrático que las redes sociales afrontan actualmente.
El especialista abordó ayer el impacto social de las nuevas herramientas tecnológicas en su conferencia “Entendiendo el contexto de las cambios. Claves del mundo digital”. Y habló de un reto. De la Peña enfatizó el desafío mayúsculo que tienen los usuarios de la redes sociales que consiste en mejorar la calidad democrática del Estado. “Sinceramente, creo que aún no podemos hablar de que hayan conseguido más participación ciudadana. Y es normal porque es un fenómeno muy reciente. Hay que darles tiempo”, explicó. Del mismo modo, el licenciado en Ciencias Físicas destacó que sí ha quedado manifiesta la capacidad de las comunidades sociales digitales para movilizar a la gente. “Es el fenómeno del poder de la organización sin las organizaciones. Antes un partido político o una gran empresa eran los únicos que congregaban a tantas personas”, detalló para aludir al concepto que desarrolla el investigador Clay Shirky en uno de sus libros.
Con respecto al fenómeno del 15-M en España, y en concreto al futuro que tendrán los “indignados”, De la Peña estima que sus propuestas solo podrán ser materializadas si las ponen al servicio de los partidos actuales o si apuestan por configurarse como entidad política. “Las leyes se canalizan en el Parlamento. Y ahí están los grupos políticos”, dijo, y puso como paradigma la metamorfosis que experimentaron “los verdes alemanes”. “Al principio solo hacían manifestaciones. Una vez fueron partido, incluyeron sus medidas y propuestas ecológicas en la legislación del país”, ejemplificó.
Así, el investigador subrayó que la próxima frontera tecnológica es la democracia, la representación ciudadana real y decisiva para el orden público. “En España, no se ha producido todavía un salto cualitativo democrático”, insistió y lamentó que las mejores infraestructuras tecnológicas actuales aún no hayan generado mayor musculatura participativa.
Por otro lado, De la Peña ensalzó la función prescriptora que tienen las redes sociales en estos tiempos de sobreabundancia y de “infoxicación”. “Si solo te nutres de tus comunidades digitales, de tu circuito en la red, encuentras de forma ágil los contenidos de calidad. Filtran las informaciones que de verdad te interesan”, explicó con soltura al tiempo que destacó que en el mundo periodístico representan una fuente informativa más. Y está sometida al mismo rigor profesional que el resto. “Pero si el periodista confecciona su lista de contactos fiables, accederá más rápido a las informaciones veraces”, reiteró.
Sobre los riesgos informativos de las redes sociales, el investigador señaló la ausencia, en ocasiones, de jerarquización periodística en el tratamiento de los hechos noticiables. “Pero lo positivo es el reto: modernizar la democracia”, finalizó su discurso.