Las nubes regresan con tormenta y causan más problemas en el tráfico

SILVIA RUIZ DÍAZ/JAÉN
El tiempo no da tregua y las nubes llegaron en forma de tormenta y causaron más complicaciones en las carreteras. Los arroyos y los ríos no pueden contener más agua y se desbordan continuamente. El temporal sigue y hoy se activa la alerta por riesgo de viento y nevadas en Cazorla y Segura.Una de las principales incidencias fue la de la crecida del río Guadalbullón a su paso por Mengíbar, poco antes de desembocar en el Guadalquivir. La subida del caudal provocó el corte de la carretera de Villargordo, a su paso por el puente ubicado en la zona de El Molino, durante gran parte del día. El agua saltó la pasarela y la suciedad arrastrada hizo tapones en los ojos, que tuvieron que ser limpiados con retroexcavadora cuando lo permitió la bajada del nivel. El río también entró en varios chalés cercanos al cauce, aunque esta vez los destrozos fueron menores que en ocasiones anteriores.  Por otra parte, las lluvias torrenciales propiciaron que se cortara al tráfico la carretera A-6175 que une Lopera con la A-4, en el kilómetro 11, en concreto en el puente del arroyo del Buñolero, que quedó totalmente taponado por álamos y olivos, así como vegetación y piedras que fueron arrasados por la fuerza del caudal. Operarios municipales trabajaron con una máquina retroexcavadora en la limpieza del puente para restablecer el tráfico en la principal vía que utilizan los loperanos para conectar con la autovía de Madrid a Cádiz. Informa José Luis Pantoja.

    11 mar 2013 / 09:37 H.

    En Marmolejo la mirada estuvo puesta en la presa y en el balneario, que, otra vez, se encontró en medio del Guadalquivir. También la presa estaba al máximo y la denominada "fuente de los socialistas" quedó tapada por las aguas del río e inundó tierras de cultivo cercanas al cauce. Informa Emilio Jesús Lozano.En Iznatoraf, a escasos metros del casco urbano, se produjo un desprendimiento de tierra, en la JV-6003, y dejó la calzada casi cortada. Se da la circunstancia de que, hace pocas semanas, la Diputación Provincial intervino en ese mismo tramo ante un suceso igual, el derrumbe de parte de la calzada. Esta zona, uno de los dos accesos a Iznatoraf desde la N-322, está situada en una ladera sin apenas vegetación que afiance el terreno, por lo que en época de lluvias es frecuente este tipo de sucesos. Informa José Herreros.En Villanueva y Andújar siguieron pendientes del Guadalquivir y, al igual que en otros muchos municipios de la provincia, se registraron incidencias, sobre todo en el tráfico. Las nubes también regresaron en forma de tormenta, lo que causó aún más complicaciones cuando los granizos llegaron a los campos y las calles. Por su parte, desde el servicio de Emergencias del 112 Andalucía informaron de que la mayor parte de las llamadas recibidas desde que comenzó el temporal fueron por anegaciones, balsas de agua en carreteras y desprendimientos de laderas. Más información en nuestra edición impresa.