Las luces y las sombras de la lluvia
Esperanza Calzado /Jaén
El refrán no deja de sonar, porque es de los más compartidos. 'Nunca llueve a gusto de todos', y en Jaén se cumple a rajatabla. Las precipitaciones que acompañan al mar de olivos desde el viernes, 2 de noviembre, benefician al olivar pero perjudican a alguna de sus infraestructuras. Una parte del algodón también se ve afectado negativamente.
Esperanza Calzado /JaénEl refrán no deja de sonar, porque es de los más compartidos. 'Nunca llueve a gusto de todos', y en Jaén se cumple a rajatabla. Las precipitaciones que acompañan al mar de olivos desde el viernes, 2 de noviembre, benefician al olivar pero perjudican a alguna de sus infraestructuras. Una parte del algodón también se ve afectado negativamente.
Se pasaron semanas y semanas con la vista puesta en el cielo. Los creyentes rezaban para que comenzara a llover y los más escépticos intentaban adivinar si la evolución de las nubes les traería algún regalo. Y es que los agricultores y ganaderos de la provincia estaban sedientos y aguardaban, como agua de mayo, las precipitaciones que desde hace una semana estás instaladas en la provincia como si fuera su casa. Sin embargo, el resultado del sueño cumplido no siempre es el esperado. En esta ocasión, la “lámpara de Aladino” reparte grandes alegría a los olivos, algún que otro susto a los propietarios de las fincas y malas noticias para los agricultores de algodón que todavía no habían acabado de recoger el fruto. Los efectos no son tan negativos como podían haber sido, porque la mayoría ya estaba en fábrica. Juan Luis Ávila, secretario general de COAG en Jaén, asegura que la peor parte se la ha llevado la “segunda vuelta”, es decir, la segunda recolecta que ya no se podrá hacer porque está en el suelo y no se puede recuperar. Menos optimista es Cristóbal Gallego, jefe de los servicios técnicos de Asaja y presidente de la sectorial del aceite de oliva de la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca), que hace hincapié en que en zonas de vega como Villanueva de la Reina, Andújar, Marmolejo o Arjona, todavía no había acabado la campaña. “El algodón está ya muy humedecido y se podría perder por completo. Todo ello coincide con la bajada del precio del producto, por lo que la situación para los algodoneros se complica”, lamenta. En la misma línea se manifiesta Luis Miguel Martínez, secretario de Agricultura de UPA, que también hace hincapié en el tratamiento del producto, que se puede humedecer y perder calidad.
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