Las deportistas en Londres 2012
Londres 2012 será recordada como la primera cita olímpica a la que acuden mujeres de todas las delegaciones, es más, casi la mitad de los deportistas, el 46%, han sido féminas. De diecisiete medallas que consigue el deporte español, once las han ganado ellas. Y es que las mujeres que están en el olimpismo, gozan de casi iguales apoyos que sus compañeros.
Casi, porque, también en estas Olimpiadas, a poco que pongamos atención, las discriminaciones han sido abundantes: sexismo en comentaristas que nos hablan de sirenas y tiburones, titulares donde “España roza la machada”, imágenes de animadoras en bikini “calentando el ambiente”. Nos enteramos, porque ahora ya sí se percibe mal, que Japón o Australia, por ejemplo, mandan en clase turista a sus campeonas del Mundo, mientras sus colegas masculinos, menos laureados, viajan en primera. O, lo más indignante, se pone en duda la sexualidad de las atletas. De la de ellos, al parecer, nada que decir. Y, por fin, también vemos, la excepción que confirma la regla: cómo los ejercicios de gimnasia artística de suelo tienen o no música dependiendo de quién los realice. Los Juegos Olímpicos son, con diferencia, el evento televisivo más seguido del mundo. Es muy importante, pues, el mensaje que se ha podido dar sobre la igualdad entre géneros. Pero esa igualdad poco tiene que ver con el deporte profesional, donde las mujeres son el 20% de los deportistas federados, donde las deportistas no tienen ni los mismos recursos ni los mismos refuerzos sociales, ni por supuesto, el mismo reconocimiento. Donde ellas siempre están en un segundo plano, donde hay pocas en la élite y donde aún menos se visibiliza su trabajo. ¿Por qué la televisión dedica casi todo su tiempo al deporte masculino? ¿Por qué es más famoso Lobato o Carbonero que Del Río? ¿Por qué va a ser más interesante un partido masculino que femenino? ¿Por qué el masculino es lo general y el femenino la excepción? ¿Es justo que ellas solo sean visibles cada cuatro años? ¿Por qué no hay patrocinios si son rentables? Los niños sueñan con Casillas, Alonso, Iniesta, Nadal o Gasol, las niñas necesitan a Alabau, Belmonte, Arce, Fuentes o Pareja. Ojalá estos Juegos supongan el trampolín para el deporte femenino; ellas se han ganado la igualdad a golpe de medallas. Ahora está en los medios de comunicación, en las instituciones deportivas y educativas, patrocinios y en la sociedad, en general, no quitarles lo que ya es suyo por derecho. Las niñas de hoy, nuestras campeonas de mañana se lo merecen.
Pilar de la Paz Moya es empleada pública, especialista en género e igualdad