Las críticas al alcalde de Baeza por la orujera llegan a Sevilla
La exigencia de que el Ayuntamiento de Baeza 'legalice' parte de las instalaciones de la orujera que están precintadas por no tener licencia llega al Palacio de San Telmo. La plantilla teme de perder sus empleos por la falta de acuerdo entre el empresario y el alcalde para desbloquear el conflicto. Con sirenas y pitos ante la sede de la Presidencia del Gobierno andaluz, el Palacio de San Telmo de la capital hispalense, para exigir una solución. Así estuvo, ayer, un grupo de trabajadores de la orujera de Baeza y de empresas auxiliares.
Su objetivo es que el presidente de la Junta, el socialista José Antonio Griñán, haga lo posible para que el alcalde, Leocadio Marín, también en las filas del PSOE, “legalice” la maquinaria de esta industria. Las instalaciones están precintadas parcialmente, al no contar con las licencias necesarias, según constató la Administración local, y ahí está el quid de la cuestión. Los trabajadores exigen que se regularice la maquinara e instalaciones, “salvo dos secaderos”. “No queremos que desprecinte, sino que legalice, de acuerdo con los informes de los ingenieros, todo lo que no echa humo, ya que para esto último estaría el filtro”, explicó Diego Vega, portavoz de la plantilla.
José Rodríguez Cámara /Jaén
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