Las aceiteras piden a Arias Cañete “armas” para defender su prestigio

Enrique Alonso/Jaén
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, recibió —ayer por la tarde— a representantes de los fabricantes de aceite en la sede del madrileño Paseo Infanta Isabel. Fue un encuentro de casi hora y media con muchos temas encima de la mesa.Las aceiteras piden a Miguel Arias Cañete "armas" para defenderse de los ataques que sufren relativos a la calidad.

    22 feb 2013 / 09:41 H.

    Tienen claro que no pueden ceder ni un milímetro en el camino recorrido para prestigiar el producto porque cada duda sobre el zumo de aceituna trastoca su planificación de ventas e, incluso, ocasiona devoluciones en sus partidas. Directivos de Cooperativas Agroalimentarias, de la Federación Española de Fabricantes Industriales de Aceite de Oliva (Infaoliva), de la Asociación Nacional de Industriales, Envasadoras y Refinerías de Aceites Comestibles (Anierac) y de la Asociación Española de Industria y Comercio Exportador de Aceite de Oliva (Asoliva) plantearon una batería de reivindicaciones a Miguel Arias Cañete.El panel-test de catadores se puso, otra vez, encima de la mesa. Los representantes de los fabricantes, envasadores, distribuidores y exportadores le dijeron al ministro que no pretenden su eliminación —algo que ya sonó y generó una enorme oposición entre las denominaciones de origen protegidas y asociaciones de caldos de alta gama—. No obstante, volvieron a insistir en la necesidad de hacerlo más homogéneo. Se dijo que hay aceites que se califican por unos paneles con una calidad y luego llegan a otros y obtienen una certificación diferente —inferior o superior—. Además, argumentaron que esto hace que se ponga en duda la imagen del propio aceite, ya que hay partidas que salen de la fábrica como extra —incluso avaladas por expertos— y luego hay catadores que dicen lo contrario, lo que produce incertidumbre entre los consumidores y desconfianza respecto al propio zumo de la aceituna. Se insistió en que esto va en contra de la imagen. Por ello, reclaman paneles más parecidos porque, incluso, se argumenta que hay expertos que saben catar unas variedades y luego no atinan con otras.Miguel Arias Cañete escuchó la reivindicación, aunque aún no expuso una fórmula para solucionar este problema, que se arrastra desde hace tiempo. No obstante, para muchos la solución radica en crear un panel que sirva de guía para el resto con el objetivo de que unos se asemejen a los otros y, consecuentemente, den calificaciones más parecidas a los caldos que prueban. De esta manera, se entiende que habría menos problemas de imagen para el aceite y, consecuentemente, se reduciría la incertidumbre respecto a las calidades. Este panel central orientaría al resto. De esta manera, los aceites buenos pasarán igual y los malos se quedarán en la criba.
    Por otro lado, los representantes de los fabricantes plantearon los ataques que sufren desde otros países, principalmente de Estados Unidos. Tienen claro que se trata de una “guerra” comercial y señalan que el problema está, otra vez, en la falta de homogeneidad de los paneles de cata. Miguel Arias Cañete explicó que el comisario Dacian Ciolos tiene una visión clara de la importancia del aceite de oliva dentro de la Unión Europea y apuesta por extender las redes comerciales por el mundo. En cambio, coinciden en el problema que se ha generado en Estados Unidos. El Gobierno de España solicitará apoyo a Bruselas para intentar solucionar esta situación y sentar las bases para evitar posibles conflictos.Más información en nuestra edición impresa.