La Xixarra | Consejos para ahorrar en la factura

Llega el mes de marzo, la Semana Santa, y otros indicadores, además de la temperatura, con los que empezamos a notar que el invierno deja paso a una nueva estación del año —aunque en verdad, el mejor pregonero del final del frío es la campaña de ropa primavera-verano—.

29 jul 2015 / 09:19 H.

Para cuando pasa la Romería de Andújar, enclavados en mayo con las comuniones, y aprovechando cualquier fin de semana para una escapada a la playa, ya muchos han sacado del trastero, además del bañador, los ventiladores. Esos treinta y pocos grados de media empiezan a hacerse notar y ya no basta con mantener el balcón abierto para que entre aire de calle. Porque en la calle también hace calor. Ya se hace necesario enchufar el ventilador o encender el aire acondicionado en horas clave para no comer fatigados ni despertarnos de la siesta con la cara pegada al cojín. Y para junio y julio… qué les voy a decir que ya no sepan.

Durante las últimas semanas hemos vivido en una ola de calor permanente superando los 40 grados. A muchos ya no les sirve el truco de ir sin ropa de torso para arriba cuando se está por casa. Y aunque podemos climatizar la casa con el aire acondicionado, con la misma facilidad que lo encendemos, nos subirá la factura de la luz. Esta situación repercute negativamente en la economía familiar, ya que supone un gasto energético considerable. Pero no vamos a dejar que el calor nos deje por los suelos como un lagarto. Y si, como dice un amigo mío del calor en verano: “En Jaén no se vive, se sobrevive”, les vamos a dar unas recomendaciones con las que, según cálculos realizados por IFMA España, las familias podrían tener un ahorro de hasta un 25% en gastos de suministro energético. En primer lugar, lo mejor que podemos hacer es utilizar cortinas gruesas o bajar las persianas. Este método es muy efectivo, ya que aislar la casa de los rayos del sol mantendrá el frío del aire acondicionado. En segundo lugar, lo que podemos hacer es ventilar la casa por la noche. De esta manera, estamos realizando un enfriamiento gratuito nocturno. En relación con esto último y como tercer consejo, en vez de mantener encendido el aire toda la noche, podemos programar su apagado al cabo de una hora para cuando nos hayamos dormido. Como cuarto consejo, cuando no estás en casa, utiliza la opción de ahorro de energía de tu aire acondicionado en vez de apagarlo. Si se apaga, la temperatura de la casa aumenta en exceso, y cuando se enciende de nuevo, este consume mucha más cantidad de energía para aclimatar la temperatura, lo que conlleva un pico de subida eléctrica. El quinto consejo son dos en realidad. Se trata de realizar de manera secuenciada el arranque de los equipos de climatización para evitar picos de potencia y, aunque la horquilla entre los 21 y 23 grados es la recomendada como temperatura confort, desde IFMA proponen consignas de 24 grados ya a medida que el aparato expulsa aire más frío, una diferencia de un grado puede suponer una variación de hasta un 8% del consumo del electrodoméstico.

Sin embargo, como sexto y último consejo, solo me queda decirles que lo que más les va ayudar a ahorrar es utilizar siempre que se pueda los ventiladores. Unos pocos de estos aparatos tradicionales colocados estratégicamente van a conseguir mantener tu cuerpo en una temperatura corporal idónea. Si vas a estar sentado frente al ordenador, en el sofá o en la cama, utilizar el ventilador quizás sea la mejor opción en la balanza confort/coste. Más allá de estos consejos, solo me quedaría añadir que si van a leer un libro, o a usar el ordenador por largos períodos de tiempo, cojan y se vayan a una biblioteca. Siempre están bien fresquitas.