La vida de San Josemária Escrivá

Estoy intentando recordar algunos acontecimientos de la vida de San Josemaría Escrivá de Balaguer que él contaba. San Josemaría nació en Barbastro en 1902. Solo tenía dos años cuando enfermó de gravedad. Una infección, que según el médico, de aquella noche no pasaba. Sus padres: José Escrivá y Dolores Albás, sufrieron viendo a su hijo tan enfermo, pero la madre hizo una promesa: “Si la Virgen lo cuida, ella misma, en brazos, llevaría a su hijo hasta la ermita de Torreciudad, a la que tenía mucha devoción todo el pueblo. El doctor volvió a la casa de los Escrivá a preguntar a qué hora había fallecido el niño, y le dijeron: “No solo no ha muerto sino que se ha curado”. Los padres cumplieron su promesa y llevaron al niño a la ermita de la Virgen. San Josemaría contaba que sus padres eran muy buenos cristianos, recuerda aquellos años felices en que, con sus hermanos, iban juntos a misa. En los años 1910, 1911 y 1913, fallecieron sus tres hermanas pequeñas. Josemaría, que no entendía nada de lo que pasaba, pensó que el próximo año le tocaría a él, pero su madre le dijo: “Hijo mío, tú estás ofrecido a la Virgen, ella te cuida”. Estos recuerdos familiares quedaron para siempre en su corazón. Pasado el tiempo, en sus charlas (siendo ya sacerdote) con hombres y mujeres, recordaba que el matrimonio es una vocación a la que Dios llama, y que la familia es el primer camino para la santificación y el apostolado. La vocación de los hijos será la felicidad. En 1946, el Opus Dei, poco a poco, estaba casi en todo el mundo. La labor apostólica de la obra está en los cinco continentes y en ella participan todo tipo de personas: Estudiantes, obreros, artistas, pobres y ricos. Solo deseaba aumentar en ellas el amor a Dios y la búsqueda de la santidad. Un día, siendo muy joven vio unas huellas en la nieve de unos pies descalzos, pertenecían a un carmelita. Le impresionó mucho y se preguntó a sí mismo “¿y yo, qué hago por ti, Señor? Entonces fue cuando decidió hacerse sacerdote, para estar disponible para lo que Dios quisiera. Estudió, se hizo sacerdote y vivió el terror de la guerra y la calma en España. Ya San Josemaría está en el cielo y la Iglesia universal lo recuerda. En la Catedral de Jaén, habrá una misa hoy a las 8 de la tarde en su memoria. Les invito a asistir.
paula Camacho Ansino / Jaén

    25 jun 2014 / 22:00 H.