La Victoria será un clamor por la salvación

Una temporada en 90 minutos. El Real Jaén tiene esta tarde (19:00) la oportunidad de  sellar el boleto del premio al que aspira desde mediados de agosto. 39 partidos después, la permanencia en Segunda aguarda a la vuelta de la esquina. Una victoria contra La Ponferradina no certifica la salvación matemática, pero sí permite el respiro de alivio a la espera de otro punto o los resultados favorables de rivales directos en la antesala de la visita a Riazor.

24 may 2014 / 22:00 H.

Sobre el tapete está la posibilidad de encarrilar la salvación y de rebajar el índice de dramatismo en la despedida del curso ante el Alavés, cita no apta para cardiacos en el caso de que La Ponferradina, invitado peligroso, adopte el papel de aguafiestas. La relevancia del encuentro se resume en la espectacular movilización de la afición blanca. Poner a la venta entradas a cinco euros garantiza un estadio con electricidad en la grada. Solo quedan  localidades en tribuna. El resto del papel está agotado. Con la atmósfera ambiental deseada, es el turno de los protagonistas. Por el Real Jaén, la quietud se vio alterada en el último entrenamiento por una desgraciada caída de Jozabed (ver página siguiente). La ausencia del arquitecto sevillano puede afectar a los cimientos del equipo de Herrero, más sólidos conforme se acerca el momento clave. 8 puntos de 12 es una cosecha tan fértil como esperanzadora. Tampoco tiene motivos para recelar La Ponferradina. El equipo de Claudio Barragán, ganador en el primer ciclo (1-0), se presenta con toda su artillería (Yuri, Fofo y Acorán) y la dosis de confianza que supone tumbar a domicilio al Dépor y al Éibar, gigantes de la categoría. En contra tiene a la historia (2 derrotas en las anteriores visitas a Jaén) y un estadio que será un clamor para llevar en volandas a su equipo. En definitiva, al vencedor le tocará encargar el champán y al vencido, un marcapasos.