La UE exige un estudio sobre la alta tasa de cáncer en Gibraltar

La comisión de Peticiones de la Eurocámara acordó hoy enviar una  carta a las autoridades españolas y británicas competentes en la que  les recomendará que realicen un estudio epidemiológico integrado de  la zona de Gibraltar para determinar los motivos de la alta  mortalidad por cáncer en la zona.

    27 abr 2010 / 17:29 H.

    Este estudio ayudará a disponer de  datos precisos sobre el impacto que tienen las industrias  contaminantes sobre la salud en la zona.  Los eurodiputados responden así positivamente a las peticiones  presentadas por el español Juan Antonio Carrasco Ragel y la británica  Justine Olivero. En ellas se señala que, según estudios realizados  por la Universidad Pompeu Fabra, el índice de mortalidad de los  habitantes de Gibraltar y el Campo de Gibraltar es elevado y su  esperanza de vida es menor que en otras zonas de España. Además, el  Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España, elaborado por el  Ministerio de Sanidad, demuestra que los niveles de cáncer en esta  zona son mucho mayores que el promedio español.

    Los peticionarios consideran que esta situación se debe a las  actividades de refinado de combustibles, así como a la actividad de  la industria pesada en la zona. Dado que el aumento de los casos de  cáncer sería consecuencia de una contaminación transfronteriza,  consideran que el caso afecta a la legislación europea. Un representante de la Comisión explicó durante el encuentro que  la refinería de Cepsa en San Roque, que se menciona en una de las  peticiones como una de las industrias potencialmente perjudiciales  para la salud, cumple todas las normativas y directrices europeas. A  pesar de ello, el Ejecutivo comunitario instó a la empresa  propietaria de la refinería a poner en práctica medidas preventivas  para lograr que el proceso de refinado sea lo menos contaminante  posible.

    El Ejecutivo comunitario recordó además que Gibraltar ha  incumplido en el pasado los niveles mínimos de calidad del aire  exigidos por la UE, pero que en los estudios correspondientes a 2008  y 2009 sí se han respetado estos límites. En todo caso, la Comisión admitió que "no existe una obligación  jurídica de realizar estudios epidemiológicos".