La residencia de mayores de Siles se libra 'in extremis' de la subasta

Nuria López Priego/Jaén
Las balconadas de la residencia de mayores de Siles han esquivado 'in extremis' la amenaza de embargo que pendía sobre el edificio y que vencía hoy, a la una y media de la tarde. La suspensión es el resultado del acuerdo alcanzado entre la Fundación y el constructor,

    20 dic 2011 / 11:02 H.

    al que adeuda “casi 300.000 euros”, y que implica la venta de patrimonio.
    Cuando los relojes marquen, hoy, la una y media de la tarde, los residentes y los trabajadores de la Residencia de Mayores Nuestra Señora de los Dolores, de Siles, podrán lanzar un sonoro suspiro de alivio. El motivo es la suspensión, “in extremis”, del embargo que amenazaba al edificio a raíz de la deuda —de casi 300.000 euros, según el alcalde y presidente del patronato de la Fundación, Francisco Javier Bermúdez (PP), y de 400.000, según los datos que baraja la oposición socialista— contraída con la empresa constructora que realizó la reforma del edificio y que, por decisión judicial, la Fundación debería haber abonado en el año 2009.
    Esta situación llevó a la firma, a principios de noviembre, a embargar los bienes de la entidad: la residencia y dos inmuebles más. Pero, cuando estaba a punto de ejecutarse, la constructora “ha retirado la subasta de momento”, confirmó ayer a este periódico el munícipe  sileño. Aclaró, no obstante, que aún quedan “flecos pendientes”, pero apuntó que la principal línea de negociación con la empresa está relacionada con la venta de patrimonio de la Fundación. “Queremos vender el antiguo edificio de Correos y la finca rústica de Bonilla, que está en el término municipal”, precisó Bermúdez, convencido de que el dinero que se obtenga de ambas operaciones —“unos 500.000 euros”, según sus estimaciones— “darían más que suficiente” para saldar la deuda contraída con la constructora, sin que ello suponga —advirtió— la descapitalización de la Fundación. “Aún nos quedaría el edificio de la residencia, que está valorado en 1,8 millones de euros, otra finca en Génave y una vivienda en Siles, de entre 40.000 y 50.000 euros”, enumeró. Sin embargo, para poder vender, previamente, el patronato de la Fundación que gestiona la residencia sileña necesita el beneplácito del Protectorado de Sevilla. De manera que, ahora, todo depende de este último y de que su respuesta sea afirmativa.
    Pese a todo, el alcalde sileño se mostró “satisfecho, y mucho”, con el acuerdo alcanzado con la empresa constructora y destacó, por un lado, que la Fundación cuenta, desde octubre, con cinco patronos y que, “por fin, después del año 2005, se han adaptado los estatutos a la ley de fundaciones”. “Porque —explicó— este era el primer paso para paralizar la subasta y para poder vender” y saldar la deuda que lastra la Fundación por “la situación heredada de la anterior presidenta —del PSOE— que se negó a pagarle al constructor”, criticó Francisco Javier Bermúdez.