La regularización de viviendas ilegales no supondrá coste para las administraciones
La consejera de Obras Públicas y Vivienda, Josefina Cruz Villalón, ha indicado que las viviendas ilegales o que se hallan fuera de ordenación y que reúnan los requisitos para poder ser regularizadas serán reconocidas en un proceso 'que no puede suponer coste para la administración' y
ha apuntando que los servicios básicos para dichas viviendas se deberán hacer "en condiciones de autoabastecimiento", de forma que el coste de esos reconocimientos de esas urbanizaciones y de sus servicios básicos serán asumidos por los inquilinos de esas viviendas, según contempla el decreto actualmente en elaboración y que se está ultimando.
En comisión parlamentaria, la consejera ha indicado que la Junta está ultimando el decreto para regularizar los asentamientos existentes en suelo no urbanizable, que actualmente está en fase de elaboración y no se ha iniciado el proceso de tramitación ni el trámite de audiencia, algo que esperan hacer de forma "inmediata". Este decreto "no modifica ninguna ley ni normativa vigente sino que se enmarca en la misma".
La consejera ha apuntado que las edificaciones construidas en suelo no urbanizable son "un fenómeno complejo, con una amplia casuística y con situaciones jurídicas muy diferentes, que no se resuelven en el corto plazo y que requiere de un fuerte compromiso de los ayuntamientos con este modelo", además de "un gran esfuerzo de gestión unido a la voluntad política y mayor entendimiento con los vecinos afectados".
Ha destacado que ese proceso de regularización, donde esas viviendas se incorporarán al planeamiento como suelo urbano o urbanizable y que deberá ser efectuado por los ayuntamientos a través de su planeamiento, "contarán con el apoyo de la Junta y de las diputaciones" y ha advertido de que "no se pueden buscar atajos ni se pueden hacer trampas al solitario".
"Tenemos que dar respuesta a situaciones heredadas, donde pretendemos dar una reposición de la realidad, darle seguridad jurídica y sacar del limbo administrativo en que se encuentran a esas viviendas", ha agregado la consejera, quien ha dejado claro que "no se trata de una ley de punto y final ni de una regularización indiscriminada, sino efectuada dentro del marco de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), en una responsable defensa del interés general y para dar respuesta a ciertas situaciones sobre las viviendas que no son legales pero que se reconocerá su existencia y se tolerará el uso, facilitando los servicios básicos".
En su exposición, la consejera ha explicado las circunstancias de este fenómeno, nacido bajo una serie de condicionantes, como "el bajo coste de implantación, el nacimiento del fenómeno de la segunda residencia y la permisividad social, al no verse como un problema sino como una oportunidad de desarrollo". Ha agregado que por "el volumen alcanzando y su acumulación ha tenido efectos muy negativos en la ordenación del territorio y en las oportunidades de desarrollo social y económico, formando núcleos de primera residencia donde se produce un consumo excesivo y desordenado de recursos, con el consiguiente deterioro".
La consejera ha explicado que el decreto en elaboración tipifica las distintas situaciones de las edificaciones en suelo no urbanizable, en función de su ubicación y características físicas, su adecuación al ordenamiento urbanístico y su situación jurídica de cada una de esas edificaciones.
Tras apostar por "facilitar la incorporación de asentamientos urbanísticos a la legalidad en los casos en que se pueda", Cruz Villalón ha recordado que por un lado hay edificaciones aisladas que se ajustan al planeamiento y a la ley "tengan o no autorización administrativa", que sí podrán ser regularizadas y podrán tener licencia de ocupación si reúnen condiciones mínimas de habitabilidad y seguridad y podrán inscribirse en el Registro de la Propiedad.
Por otro lado, ha precisado que hay asentamientos diseminados que no son legales pero sobre los que han prescrito las infracciones urbanísticas, en función de los plazos que marca la ley, y no se podrán demoler. En esos casos también podrán acceder al Registro de la Propiedad. La consejera ha explicado que las edificaciones que no se puedan legalizar ni tampoco se deben demoler "no pueden quedar en el limbo", por lo que, en función del decreto en elaboración, se acometerá un "reconocimiento" de su situación y se "tolerará" el uso, y ha precisado que en esos casos esas viviendas deberán tener un régimen de "autoabastecimiento" de servicios básicos, ya que "no se puede usar la red de abastecimiento habitual".
Cruz Villalón ha dejado claro que en esos supuestos "el proceso de regularización no puede suponer costes para las administraciones", ha reiterado que el acceso a los servicios básicos "deberá hacer preferentemente en condiciones de autoabastecimiento y evitando impactos paisajísticos y ambientales", de forma que los inquilinos asumirán los costes de urbanización e infraestructuras básicas.
Por su parte la diputada del PP Alicia Martínez duda de que mediante este decreto se puedan regularizar "tal cantidad de viviendas" y considera que "se ha perdido mucho tiempo, desde al año 2008, de forma que se ha generado una situación compleja y contraria al modelo".
A su juicio, "ha habido una disociación absoluta entre lo que la sociedad ha demandado y ha hecho y entre lo que la Junta pretende recabar vía plan y ley", de manera que, a su juicio, "ha fallado algo".