La reforma local deja a alcaldes de pueblos pequeños en el pluriempleo

Son los rostros más conocidos para sus vecinos. Lo mismo presiden la procesión del patrón que se remangan para achicar agua de una casa inundada. No importa la hora ni el día del año. Hasta hace dos semanas cobraban un sueldo —en la mayoría de los casos mileurista— por ello, pero, desde que entró en vigor la reforma local, lo hacen por la mitad de dinero.

    16 ene 2014 / 11:43 H.

    Se trata de los alcaldes de los municipios con menos de mil habitantes, los más perjudicados por la polémica Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. En la provincia hay dieciséis pueblos con esa población, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Sus regidores, al igual que se planteó desde un primer momento, verán reducidos sus emolumentos a la mínima expresión. Trabajarán por sus vecinos por menos dinero, ya que la reforma elimina la dedicación exclusiva, por lo que solo podrán acogerse a una remuneración parcial. Para muchos de ellos supone replantearse la función pública e, incluso, abandonarla para regresar a sus antiguos trabajos y, en el peor de los casos, ingresar en las listas del paro. Además, sus ayuntamientos verán limitadas las competencias y pendientes de la intervención automática si son inviables económicamente.Hinojares, Villarrodrigo, Larva, Benatae, Aldeaquemada, Génave, Higuera de Calatraba, Carboneros, Hornos, Espeluy, Santiago de Calatraba, Cazalilla, Torres de Albanchez, Lupión, Escañuela y Santa Elena son los municipios de la provincia más afectados por la reforma local, después de que una enmienda de última hora presentada en el Senado por todos los grupos parlamentarios librará a de caer por debajo del mileurismo a sus homólogos que dirigen ayuntamientos por encima de los 1.000 habitantes. Estos mejoran los ingresos previstos en el anteproyecto y podrán dedicarse “en cuerpo y alma” a sus vecinos sin que se resienta su bolsillo. “Está claro que con esta reforma hay alcaldes de primera y de segunda realizando las mismas o más funciones”, afirma la regidora de Benatae, la socialista María Francisca Espinosa García, quien recuerda que las funciones que implica su cargo en un pueblo van más allá de las comisiones o de los plenos. “Aquí hago de todo, desde llevar la solicitud de un vecino a Jaén hasta ir con mi coche a por los caramelos de la cabalgata de Reyes”, relata.  Más información en nuestra edición impresa.
    Javier Esturillo/Jaén